sábado, 28 de febrero de 2009

Congreso de primavera


lunes, 16 de febrero de 2009

Para relativizarlo todo un poco...

Ya sé que es el típico trampantojo, pero:
1) yo este no lo conocía...
y 2) una A y una B: a mí que no me den más pistas...


Y es que, aunque no lo parezca, el cuadrado A es exactamente del mismo color que el cuadro B.

Una M y una P.

jueves, 12 de febrero de 2009

Congriesta (salvando las distancias...) en NY

En la recepción, una mesa mostraba las acreditaciones del congreso. Tras pagar cinco dólares, el interesado recibía una sobria tarjeta con su nombre y el de su universidad dentro de una funda de plástico, y, adherido con una gota de silicona, un imperdible que serviría para que la acreditación permaneciera ensartada en su pecho al alcance de las miradas curiosas de los demás participantes. Tras conseguir así la patente de corso para moverse a su antojo en los paneles y los diferentes refrigerios a lo largo del día, nuestro protagonista se fue a su casa. Lo que hizo ese día no tiene ninguna relación con nuestra historia y por ello no tiene lugar en este relato.

Al día siguiente, tras una noche de buen dormir, nuestro protagonista se desayunó en una cafetería próxima al lugar del congreso. Hízolo así para no molestar al señor Yamabata, un asistente al congreso que había pasado la noche en el living de su casa, y que cuando nuestro protagonista salió a la calle aún dormía. Dejamos así al señor Yamabata, dormido sobre un colchón dispuesto directamente sobre el parqué (pero no por ello incómodo), bañado por la luz matinal que ya entraba por las grandes ventadas del living. Sin embargo, no lo olvidemos, pues más adelante tendrá un papel importante en este relato. O quizá mejor decirlo ya, porque luego quién sabe donde nos llevara el relato. En conclusión, el señor Yamabata, un joven tímido y cordial, resultó ser ultraconservador, cristiano practicante (misa tras noche de copas y bendición de mesa incluidas) y ex-miembro de un clan mafioso en Corea del Sur. Intentaba ahora infructuosamente que el gobierno de Corea del Norte le dejara visitar el país, lo que le negaban después que los servicios de inteligencia norcoreanos atendieran alguna de sus conferencias, donde destacaba la corrupción del régimen y la afición de su Líder por el coñac francés.

Mientras nuestro protagonista se tomaba un café con leche y un croisant, repasó sus notas, su peinado y su camisa, y tras pagar y dejar 25 centavos de propina, se encaminó a la universidad. Llegado allí, conoció a otra de las panelistas, una estudiante llamada Zhang, quien resultó ser extremadamente gentil y que le ofreció a nuestro protagonista valiosas informaciones relacionadas con su propio campo de estudio. Algunos asistentes al panel fueron llegando, y tras unos minutos, dio comienzo la sesión con la presentación de la señorita Zhang. Tras unos minutos durante los cuales la erudición de la señorita Zhang quedó menoscabada por su pobre dicción y falta de prosodia, llegó el turno de nuestro protagonista, que a su manera habitual, encandiló a los presentes con hermosas e intrigantes fotografías, con el tempo pausado, sereno y grave de su voz y alguna que otra metáfora arriesgada, en conclusión, con los fuegos artificiales propios de quien oculta su falta de conocimientos con arriesgadas piruetas circenses de peligrosidad innegable. Tras su presentación le tocó el turno a la señorita Ping, pero eso ya no nos interesa. Sigamos pues los pasos de nuestro protagonista, que ahora se encaminan de vuelta a la cafetería anteriormente citada, pero esta vez en compañía de una amistad, con la que comentarán su presentación, y el guión que ésta tiene que escribir para un rodaje próximo: una mujer está en su casa, y recibe una llamada de su padre. Aunque no lo oímos, entendemos que el padre la está advirtiendo de algún tipo de peligro. Ella lo tranquiliza y le miente, diciéndole que no está sola sino con su amiga X viendo la televisión. Tras esto, toma su bolso y sale a la calle. Este era el patrón del ejercicio de dirección al que la amistad de nuestro protagonista tenía que dar cuerpo.

Más tarde, nuestro protagonista volvió al congreso, donde los asistentes estaban probando los diferentes sandwiches que la organización había provisto como almuerzo. Recibió con agrado unos comentarios laudatorios de quien había dirigido el debate tras su presentación, y algunas recomendaciones futuras. Intercambió algunas palabras con colegas académicos, y se colocó estratégicamente para poder presentarse a la mujer más hermosa de la sala. Era el suyo uno de esos rostros que presentan ligeras trazas de sangre oriental, sin serlo. La tarjeta identificativa de la susodicha, a quien llamaremos Laura, confirmaba que al menos su padre parecía ser europeo o norteamericano. Quizá entonces los genes regresivos de su madre (¿japonesa, acaso?) había acentuado el perfil de los ojos, la redondez del rostro y la altura de los pómulos. Su serenidad mental-la de nuestro protagonista- agradeció que, como a menudo sucede, tal atractivo físico no fuera acompañado por una actitud generosa ni un carácter amistoso; de esta manera, a las cuatro palabras que intercambiaron no les siguió ningún pensamiento estratégico por parte de nuestro protagonista, quien pudo así concentrarse en elegir cuáles serían los paneles a los que asistiría después. Quizá impulsado por el escaso éxito de su aproximación, nuestro protagonista finalmente eligió el panel sobre planificación urbanística por encima del de Erótica y Sexualidad. Quizá cierto elitismo le llevó a evitar las masas que ya oía iban a llenar el panel más sensual. Acaso un atisbo de solidaridad gremial hizo que apoyara a los urbanistas, que aventuraba solitarios. O seguramente, su propia investigación parecía más propensa a beneficiarse de lo que los investigadores en ciudades le pudieran decir. En cualquier caso, nuestro protagonista escogió ese panel y allí se dirigió, a la sala 411. De nuevo les advierto que aunque esta elección parezca alejarnos del panel de Erótica y Sexualidad, no por ello lo borren de su memoria, porque más adelante los dos caminos se volverán a encontrar, como si, y perdonen la metáfora, los urbanistas le hubieran enseñado a nuestro protagonista a trazar unos caminos que se bifurcan y se encuentran a la vez.

Las presentaciones resultaron ser poco brillantes, y a nuestro protagonista se le fueron las ganas de oír más, con lo que se dirigió a su casa a descansar un poco y decidir si atendía la recepción. Lo que hizo acertando, esta vez sí, el desvío acertado, o sea, el que llevaba sin demorarse a la buena elección. El lugar era la biblioteca del departamento de Asia Oriental, una sala larga e imponente rodeada de diccionarios, periódicos y libros de referencia. Madera añeja en el mobiliario y las columnas, y techumbre sostenida por ligeras bóvedas blancas tapizadas de octógonos con flores de ocho pétalos en el centro. Como la spina de un circo romano, las largas mesas alcanzan hasta el final de la sala; las primeras estaban llenas de comida; las centrales vacías; la última, transversal, ocupada en su totalidad por bebidas, alcohólicas en su mayoría. En un nicho en el extremo derecho, un dj amenizaba la velada. Tras un inicio tranquilo, donde cenó con el señor Yamabata y el señor Nga, un académico filipino especialista en cine transexual y gangsters de barrio, nuestro protagonista fue acercándose más a lo que con los minutos se transformó en una auténtica pista de baile: las largas mesas de madera. Tras quitarle las pantallas a las lámparas, los organizadores del evento, a guisa de ejemplo, se subieron a las mesas, e invitaron a los demás, que en su mayoría pospusieron la oferta hasta después de la siguiente cerveza. Si hacemos un breve fastforward, veremos como nuestro protagonista se sube a un extremo de la mesa y se pone a bailar precisamente con las chicas del panel de Erótica y Sexualidad, que además de chicas de opiniones avanzadas resultaron ser bailarinas avezadas. En un momento dado, una de ellas intentó utilizar el pie de una lámpara, que no subía más allá de su tibia, como una barra como las que se encuentran en barras americanas y lugares de striptease, o sea, retorciéndose a su alrededor de manera sugerente. Como la pobre lamparita resultó obviamente insuficiente, le dio por utilizar a nuestro protagonista para tal menester, el cual, pese a no ser muy alto, resultó mucho mejor elección. Y así siguió la noche, con las escapadas de rigor a la oscuridad de las estantes donde se encuentran los estudios sobre la dinastía Song y los diccionarios de tibetano; con una caminata nocturna hacia Harlem durante la cual nuestro protagonista cargó sobre su hombro izquierdo una caja de 24 cervezas; con un grupo chisposo de gente en un piso pequeño pero acogedor donde se pudo fumar y hablar con tranquilidad y hacer lo que los académicos hacen mejor cuando se sueltan la careta: flirtear con todo lo que se mueva.

lunes, 9 de febrero de 2009

Autobombo en Bruselas


Bowler Stetson de toute la vie ........ 110 euros.
(Para la página del colectivo, excusez le borrosité de la photographie, prendu avec mon cellphone)

Kisses,

Anica Ratt

martes, 3 de febrero de 2009

Apunte mínimo

Como recordarán los ilustres autobombásticos, el escritor argentino Rodolfo Enrique Fogwill pasó a formar parte de la biblioteca del Colectivo desde el mismo instante en que publicó aquella novela tan borgesianamente anagramática titulada Help a él. Pues bien, queridos y queridas, el bueno de Fogwill sigue atesorando méritos para convertirse en nuestro bibliotecario más insigne, pues en una encuesta elaborada por el diario argentino La Nación para confeccionar la lista de los libros más importantes del año 2008, el gran Fogwill, el inconmensurable Rodolfo Enrique, en un gesto autobombástico por antonomasia que le honra y engrandece, incluyó su último libro de artículos, Los libros de la guerra, entre los más relevantes. Eso sí, tuvo la indecencia de situarlo en tercer lugar. Que el Dios del autobombismo le perdone.

M. P.

viernes, 30 de enero de 2009

La verdadera historia del Génesis Parnásico

-¿Pero qué pasa ahí? ¿A qué viene tanto revuelo?
- ¡Shhh! Van a dar la buenanueva, estese usted en silencio.

Se aproximaba la hora en que la pequeña Quilla cruza el oceánico cielo rasgando su oscuro manto y desnuda de tan impúdica manera al brillante Sargento que para todos reina en el cielo, asegurando la vida y el júbilo durante las horas que pasa esperando la vuelta nocturna de Eza Quilla, que cual Penélope, vuelve a tejer el tapiz que ocultará de nuevo a Pioje a los ojos de los siempre confundidos humanos.
Se aproximaba esa hora, y el Ogro retozaba como de costumbre en los lodazales del Parnaso, fecundando así, con las esporas adheridas a su verde y escamosa piel, la tierra que a los hombres nutre.
Y andaba también, a aquella hora que parecía no querer llegar, la tierna Enana cantando tan a viva voz, que con su aliento formaba una suave brisa que recogía y transportaba las semillas fecundadas por el Ogro y las depositaba en los lugares más propicios, cerca de arroyuelos y cosas por el estilo.
Podía verse también por esos lares, al concienzudo Burrot, que sin descanso avivaba cual si fueran ascuas los ánimos de los animales para que estos no quedaran parados, sin actividad alguna ni beneficio para la tierra que tiernamente los tenía encima de sí y los alimentaba con los frutos de nuestro amado Pere Rovira, quién los producía a borbotones, pues cada vez que hablaba salían de su boca pequeñas piezas de fruta que al crecer llegaban a alcanzar los dos metros de diámetro, con las cuales, como se ve, podía alimentarse sin problemas hasta el ogro más glotón. Aunque ya sabemos que el manjar más codiciado por éste son las tiernas Enanas, por lo cual, S.M.R. la Enana (sic) andaba muy a la greña con él, y se quejaba continuamente al Dr. Garpesiano, doctor, como sabemos, de filiación freudiana, que contínuamente le decía a la Enana que sufría de un complejo de Edipo a la inversa y que probara a ir siempre haciendo la vertical.
Marta Polbín no podía faltar a tan excelsa cita y paseábase por el Parnaso, como digo, a esa hora en que Pioje realiza su particular streaptease, vertiendo sobre la tierra una sutil aureola de belleza que todo lo cubría y a todos embelesaba llevándoles a realizar la cópula allí dónde se encontraran y con quien fuera o con lo que fuera. A Rotura, cuya más preciada ocupación era cuidar de las cositas pequeñas, le sorprendió este momento junto a una bella mariposa cuyas alas jamás se repondrán.
Anica Ratt y Zorra Alevín estaban juntas, no es necesario seguir, puesto que recordais que por allí pasó Polbín.
Pues justo en ese momento, como decía, con todas estas circunstancias sucediendo a la vez, pasó Zozobra provocando un corrimiento de tierras como jamás antes se había visto, y los muy azorados dioses, creyendo que ese era el fin, pusiéronse a beber como cosacos, olvidando sus dones a un lado y cayendo en el más profundo alelamiento, producido, sin duda, por los efectos de la cópula y el alcohol.
Fue entonces, que de la fracturada tierra emergió un nuevo dios, que viendo lo desastroso de la organización divina que allí reinaba y, no vamos a negarlo, con una buena dosis de pedanteria, soberbia y prepotencia, que acababa de recoger del paquete de dones abandonado por ahí por uno de los dioses, les destituyó de sus naturales quehaceres y les encomendó la tarea de, en adelante, ocuparse sólo de crear obras maestras.
Es fácil deducir, y no dudo que ustedes lo habrán hecho ya, que el nombre de este nuevo dios procede del estado en que se encontraban los otros cuando él apareció, hace hoy, 30 años.

Tal día como hoy: Digresiones Ogriásticas en torno a la Sagrada Concepción

Sí, tal día como hoy. Tal día como hoy hace treinta años en un hospital cuyo nombre ignoro y cuya localización también, pero que quiero adivinar como el Hospital de Sant Pau, situado no en la misma avenida Sant Pau como uno se podría imaginar, sino sorprendentemente en la calle Sant Antoni Maria Claret (uno tendería a imaginarse que esa avenida que lleva hasta el edificio desde la Iglesia de la Sagrada Familia  tendría que llamarse así, más que nada para facilitar la orientación de los ciudadanos, pero no, cosa curiosa, se llama Avenida de Gaudí; algo terrible sin duda, amigos míos ¿no les parece? algo brutalmente ignominioso, chabacano, fraudulento, engañabobos, triquiñueloso, zafio, artero, deshonroso, infame, vil y vergonzoso), Arzobispo español, emérito de Santiago de Cuba y confesor de la Reina Isabel II de Borbón, fundador de la Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María (Padres Claretianos) (Cordis Mariae Filius -C.M.F.-) en1849, y de la Congregación de las Religiosas de María Inmaculada, (Misioneras Claretianas) el 27 de agosto de 1855, que tiene como mayor mérito el haber defendido el uso del catalán como vehículo vernáculo para contrarrestar los avances de los liberales (según le dijo a la Reina: “Nosotros predicamos en castellano y ellos se condenan en catalán”) durante las revueltas de las siempre mal conocidas Guerras Carlistas, que convirtieron el terruño en el que nacimos en esta casa de putas actual en la que vivimos, ya que, por supuesto “los principios liberales estaban en contra de la enseñanza y de la Iglesia” (o de la enseñanza de la iglesia, esto nunca quedó muy claro), que formó un tándem explosivo junto a la monja mística Sor Patrocinio (de la historia de esta monja, más conocida como la Patro, ya hablaremos en otra ocasión), siendo objeto de la crítica no siempre aguda de los pseudointelectuales de España, como demuestra el fabuloso libro de los siempre poco denostados hermanos Bécquer en su nunca bien loado artefacto mordaz Los Borbones en pelota*, aunque no estemos aquí para hablar ni de estos, ni tan siquiera de aquél arriba mencionado, si bien es digno de comentar el infame sistema hagiográfico por el que llegó a ser declarado Santo, ya que vendrá al caso más tarde, si algún día seguimos hablando de ese hospital en el debió ocurrir cierto hecho de nuestro interés tal día como hoy hace exactamente treinta años, a una hora de la que no tengo constancia, pero que quiero pensar debieron ser las 6 de la mañana, la hora en que se levantan las enfermeras de su tímido sueño para hacer la ronda correspondiente y comprobar que la sala de partos y el post-operatorio continúan repletos como lo dejaron a las 2:34 am, pues bien sin dar más rodeos, que el tal Padre Sant Antoni Maria Claret llegó a tener tan insigne título debido a gracias marianas tales como tener todo el día en la cabeza las palabras “siempre, siempre…jamás , jamás” -que como todos sabemos hacen referencia explícita a la eternidad y te ponen en relación con lo místico imperecedero-, ser salvado por alguna instancia intangible y magnífica cuando cayó al río desde una peña y  se encomendó a la Virgen María, ya que no sabía nadar, y a su completo restablecimiento tras el atentado de Holguín en las revueltas cubanas –como pueden ver nuestro amigo no perdió el tiempo-, virtudes éstas tras las que los ilustrísimos Pio XII y Pio XIII, le concedieron primero la beatificación y después la canonización (que por más que sorprenda no tiene nada que ver con Pachelbel), y así puestos, siguiendo a esta exposición tan clara y concisa, me he preguntado por qué demonios había de llamarse el hospital en el que ocurrieron los hechos a los que nos vendremos a referir en un futuro próximo, aguántenme un poco, que ya llegamos, y he llegado a la conclusión de que ya que el nombre de esa calle había sido usurpado por el santo antes citado, este que aquí tratamos debió ser alguien que tuviera que ver con la orden de la Santa Creu, a la que pertenece el mencionado centro, pero no, sino que resulta que el genial edificio diseñado por el maestro arquitecto Lluís Domènech i Muntaner, conocido entre otras cosas por su manía de arrancar murales de las iglesias románicas del Pirineo siguiendo una técnica sorprendente de descascarillado de la pared para después recomponerlos añico a añico hasta remozarlos en obras de estilo puntillista, que a veces se confunden prácticamente con el fauvismo, dado el hieratismo de las figuras y la descomposición cromática e incluso formal que en ocasiones ha convertido algún Pantocrátor en una danza sensual matissiana, aunque también conocido como “la maldita sombra de Gaudí” (vean más arriba si no, porque no habían de ponerle su nombre a la avenida que lleva hasta su hospital, cuando todos saben que su obra es mucho más rica y compleja estilísticamente que la sempiterna Sagrada Familia), recibe su nombre de la donación a través de la cual se agregó esta construcción moderna, acabada en el año 1930, que se agregaba a  la antigua, ésta sí situada al menos en una calle con un nombre decente y correcto, la calle Hospital (dos calles más arriba de la calle San Pau, si venimos subiendo las Ramblas y admirando los juegos florales de la prostitución barcelonesa), y que se construyó, toma castaña, en el año 1401, para englobar todos los hospitales que había en la ciudad antes de la peste del 1348, ya que evidentemente con la crisis demográfica que aquello originó les bastaba con un solo hospital, y los otros hubo que enterrarlos bajo toneladas y toneladas de cal viva extraída de los yacimientos calizos de Macael (en Jaén, no confundir con el Macael saharaüi, que está hermanado con la localidad suburbana de Sant Just Desvern, donde tiene su residencia S.M.R. La Enana (Sic)) que fueron refinados para su correcto uso por los fieles obispos que el Papa Clemente VI hizo llegar hasta la ciudad desde la Santa Sede a petición del entonces Rey de la Corona de Aragón, Pere IV el Ceremoniós, y que se dedicaron a bendecir la roca pura con sus hisopos para así desprender el principio alcalino necesario, que cualquiera diría entonces que al hospital se le debería haber llamado Hospital Donoso, pero no, porque la construcción del nuevo edificio fue posible gracias a un señor llamado Pau, pero no Pau Claris i Casademunt, aquel genial obispo de la Seu d’Urgell que llegó a ser President de la Generalitat y que promulgó la efímera República Catalana (como lo oyen) y se unió a los franceses ante la invasión de los castellanos, como muchos podrían pensar, ya que aquel vivió sus años tres siglos antes, sino Pau Gil, un banquero que llegó a ser beatificado y canonizado de una forma mucho más cómoda que nuestro antiguo amigo Claret, ya que ni tan siquiera hubo de leerse las 96 obras (15 libros y 81 opúsculos) que escribiera el sacerdote, sino que pagando a toche y moche, consiguió su santificación, a pesar de lo cual no hablaremos de él en absoluto, ya que nadie se acuerda, ni existen datos fiables acerca de su existencia, aparte de que de lo que aquí se trataba era de llegar al momento en que una madre daba a luz a una insistente niña, una niña inquieta, inquieta, y hermosa como las comas que nos ha costado llegar hasta este punto que seguirá a continuación, para deleite de todo aquel que haya sido tan mentecato como para dirigirse a través de las digresiones, en lugar de moverse a través de relaciones hipertextuales y ahorrarse la paja que llena este texto. 

Tal día como hoy hace treinta años, aunque viendo su foto nadie lo diría,

 

tal vez en el Hospital Sant Pau o en cualquier otro, nacía una niña de cuatro ojos, dos bocas y pechos elocuentes. Gracias por nacer y hacernos felices con tu existencia, Leli Vorratxes.



* Bastante difícil de encontrar: 1996, COMPAÑÍA LITERARIA , (la ciudad de edición no tengo ni repajolera idea de cuál es pero no dudo de que nuestros insignes libreros nos alumbrarán, de hecho me llega una noticia de última hora: ISBN 8486207363)


Leli ya tiene treinta años, aunque nadie lo diría, con el buen aspecto que presenta.
¡¡Un beso y hártense de calçots!!

viernes, 23 de enero de 2009

INSPIRADOR

ENCERRADO EN UN ESCUPITAJO HECHO DE LLUVIA


En el mapa hay cinco o seis parques. 
La casa es una magnífica pocilga 
decorada en honor a unos dioses 
que nunca vienen por aquí. 
En un cajón guardo unas canicas 
por si viene a jugar un niño. 
Panero come polvo de piedra del pedestal de una estatua muerta. 

miércoles, 14 de enero de 2009


Alma Lee, una amiga de Autobombo, en NYC
(y esta noche, lo más cercano a un congreso en los últimos tiempos...)
ibelieve

domingo, 4 de enero de 2009

Grandes Éxitos de las Fiestas 2008-2009

Esta vez, y sin que sirva de precedente, lo escrito aquí será difícilmente comprensible por quienes no estuvieran presentes. Se siente. Aún así, incluyan sus grandes éxitos navideños en esta entrada, a fin de conservarlos para la posteridad.

"NO puedo más. No puedo más. Los barcos no se anudan. Mis barcos no se amarran. Tanto tiempo, tanto esfuerzo, y como en la peor tragicomedia, mi creación, mi arte, se pierde por mi pobre grafía y su imprecisa lectura….arhggggg, ¡ahí dice ATRAAACOOOO!"

"VIVES solo. Vuelves a casa después de unos paseos por las sombras de la ciudad. Vives solo para que nadie te diga, nadie te pregunte. Abres la puerta de tu apartamento solitario y alguien te mira, te pregunta. Oyes su voz. No hay nadie, pero oyes su voz, perfectamente. ¿De dónde vienes? ¿Lo has hecho otra vez? ¿Se puede saber qué te pasa? Esto es el colmo: no te has buscado este rincón de soledad para que un sofá te lo amargue. Está decidido. Tienes dinero. Te dices: ‘me compraré un sofá mudo’."

"SI LA aurora de Nueva York no era suficiente, la Auuurooooooraaaaa de Córdoba llegó y se cantó a capella. Una mano que explora a Ráfagas una nuca interminable. Empezar el año en un Big Crunch. Y Mary Poppins reparte píldoras de Finlandia."

Para Reyes, pídete los superhéroes del año: SuperDigna, SuperCauto, SuperLigero y Roncator."

...

sábado, 3 de enero de 2009

(Intentando que el 2009 no sea el del ocaso...)

Entras en tu habitación del hotel, te diriges a la ventana, miras hacia fuera. Observas la casa de enfrente, vas recorriendo con la mirada las ventanas, contraventanas de madera marrón, viejas, llenas de polvo. En el 1º ves, en picado, a un bebé jugando sobre una manta de patchwork, en el 2º las cortinas están echadas e impiden tu visión. En el 3º ves, con sorpresa, la repetición de la escena de la película de Hitchcock La ventana indiscreta en la que una mujer de unos 30 años, body negro, hace ejercicios de gimnasia sosteniendo unas pesas en ambas manos. Se apaga la luz y dejas de verla. Miras hacia el 4º, justo a la altura de tus ojos. La visión es perfecta. La luz está encendida y las ventanas abiertas. Te extrañas porque hace frío. El comedor es bastante amplio. Paredes blancas recién pintadas, un reloj kitsch de color rosa en la de enfrente, una planta que se enreda en la lámpara de pie, Ikea, un sillón que imaginas viejo, cubierto con un plaid de rayas negras y blancas con una línea roja, más ancha, alrededor. A juego con el que cubre el enorme sofá colocado contra la pared de tu derecha. Sobre este, hay además dos cojines, naranja y negro. Y, por encima, otra planta. Ves entrar por la puerta, viniendo de un pasillo estrecho, a una mujer de 60 años. No te distraigas, sigue observando la habitación. Deja que el personaje se instale en el sofá, coja la taza que hay sobre la pequeña mesa camilla, la levante a la altura adecuada y se la lleve a los labios. La mesa camilla está cubierta con unas faldillas de color hueso y un mantel de ganchillo. Años 70. A tu izquierda, junto a la pared, la esquina de una nevera y una mesa-comedor con cuatro sillas. Algo pasa. La mujer gira de golpe la cabeza y mueve los labios. No ves con quién habla. Se levanta, da unos pasos y vuelve a sentarse. Por los gestos de sus brazos, de su cabeza, la imaginas furiosa. Ten cuidado, está mirando hacia tu ventana. Corres la cortina, tres cuartos. Te das la vuelta, vas hacia tu bolsa de viaje que dejaste sobre la silla, la abres, te enfadas con tu desorden. De encima de la cama coges la digital. Cuando vuelves a la ventana y miras, te das cuenta de que el paisaje ha cambiado: la luz que antes estaba encendida está ahora apagada, alguien ha encendido la lámpara de pie, una de las cortinas, la de la ventana desde la que veías la mesa-comedor y el pasillo, está corrida. En el sofá donde antes estaba tu personaje, no hay nadie ahora. Estás intrigado. Incluso algo inquieto. De repente, crees oír un grito agudo que atraviesa la calle y perfora tus oídos. Luego, silencio; y una sombra en la pared, justo debajo del reloj kitsch, una sombra que da unos pasos y se desvanece.

domingo, 21 de diciembre de 2008

HONORED AND LATE

Descansaba tranquilo sobre la espalda de mi vida. Sí, yo antes miraba esto y aquello. Clavaba los pies en una plaza y me miraba pasar. Era parque movido por un viento necesario que calmara la quietud de mis pasos.  Troceaba mis textos para sentirme recio, respaldado por una estructura, un ritmo, una medida, una coartada.

Recibí la noticia una tarde de Diciembre: el Doctor Vorratxes me había citado como referencia en uno de sus más aplaudidos ensayos. La comunidad literaria neoyorquina no tardó en hacerse eco de mi obra y poco después empecé a recibir los primeros correos electrónicos, cartas y llamadas. 
Me doy cuenta que al decir "descansaba" puedo dar a entender que ahora no lo hago, pero no es exacto ni honesto* afirmarlo así. Tras la mirada neoyorquina llegó la china, más tarde la sudamericana y todavía más tarde la española. Hoy por hoy toda la comunidad literaria está entusiasmada conmigo. Me respetan, me invitan, me mencionan, me nominan.. Pero tras esa cara que les visita y esas palabras "llenas de poder evocador que tan sólo las manos de un maestro pueden hilvanar" escondo el deseado temor de que me escuchen y me tengan en cuenta.
Ahora cuando escribo ya no siento la tentación de la presencia. Ya no quiero ser ese de las manías, de las idas y venidas a través de la noche cerrada; ese que hizo el pino para eyacular en su propia boca y que al inclinarse sobre el papel lo hace ante sí mismo; ahora exijo algo más elemental y más elaborado. Ya no me basta con trasladar a mi cabeza el mundo y hablarlo, ahora se trata de diseccionarlo, separar la paja del grano, aprender a señalar el cimiento que cede y el alquitrabe que desmorona. La tentación es quedarme en las miradas de los aduladores como el que se queda en las meras palabras y compone grandes epopeyas sobre nada. 
Ahora entro en miles de cabezas a las pocas horas de entregar un texto y ahí llega otra tentación: la del arma cargada de pasado. Comprender y transformar el mundo. Yo no fui, yo no moldeé la primigenia pieza de barro. No estuve en la apertura de la caja, ni en la votación tras la que ahora se sacuden las manos. ¿Fantasía? No puedo, a lo sumo una representación de los objetos sin la malla del esqueleto.
Ahora no sólo soy, ahora soy para muchos.  Los rótulos de salida se van fundiendo, marco mis coartadas, las cuento y las tiro por última vez.  Poco a poco se concentra la mirada, la respiración se hace profunda, pausada y entre las manos el ensayo del Dr Vorratxes, mi big bang, mi gran explosión personal.

A mi querido amigo Leli y admirado Dr Vorratxes.
Gracias por no tener en cuenta el tiempo.
Zozobra.

  
*Honestidad: opinión que uno tiene de sí mismo. (Daniel el portugués.)

viernes, 12 de diciembre de 2008

yo no sé si será por lo de la Navidad y María y José y el portal de Belén pero...


¡¡Autobombo se hace hombre, y mujer!!


En un ejemplo notable de tomarse al pie de la letra los principios de este Colectivo, e imagino que en vista de la poca marcha de este blog, el miembro más quillo ha decidido pasar a la acción directa: el autobombo encarnado.

Con la mayor admiración, respeto, amor y apoyo:

UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


lunes, 8 de diciembre de 2008

Estimados;

Distante, por momentos ausente, pero perceptiblemente espectante podría definirse mi relación con el colectivo... a fin de poder justificar mi gravitación entorno al... adjunto la siguiente imagen. Lamento no poder definir si ya existe alusión a la presente referencia en antiguas publicaciones del blog... de todo modos, creo que la obvia referencia merecía el envío de mi parte. Mis mayores deseos de provechoso ultraviolencia mis queridos drugos...

Always,

Dr's

Self-bombism in NYC


Nuestro delegado en Nueva York ha dado con una muestra de inequívoco autobombismo. En un ensayo presentado en la Universidad de Columbia se lee:


"...At one point of cinematic significance, he takes a shot at the old bricks appearing through the whitewash. The unquestionable presence of these stones buttresses his rightful claim. The old stones stand in Meishi Street stand as witnesses of history with legitimacy to question the present.
Zhang's documents do not stem from a nostalgic intention, but a combative one. Surely, his sensibility may at times lament the disappearance of the old house and all the memories with it. If, as the Spanish poet Zozobra puts it, 'the courtyard which I'm not stepping in/is the one that contains'(26), the geologic coverage through which history expresses itself is inevitably a traumatic experience. However, Zhang Jinli is not burdened but rather energized by his present circumstance; he does not move the target away from his objective, which resides in the present..."



26. In Colectivo Autobombo (blog): 'Manotazo': http://colectivoautobombo.blogspot.com/

jueves, 27 de noviembre de 2008

...como decìan en una pelìcula...
-¡...me estOY murIENdo,
me estOY murIENdo,me estOY murIENdo,me estOY murIENdo...!
...canturreaba el personaje de dicha pelìcula entre borbotones plàcidos de sangre...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Para sternianos marianistas

...dado el número de sternianos del colectivo nada menospreciable, sumada a la no menos destacable representación de seguidores de Javier M, o Marías Javier o acaso J. Marías, y evidentemente sin olvidar a los amantes del juego, la simulación y el trampantojo me veo en la tesitura de celebrar la tapa que Alfaguara -sea por una vez siquiera- eligió para la ilustrar la traducción mariana del Tristram Shandy: esta pintura de Charles Wilson Peale llamada“The Staircase Group”. Un escalón desdoblado invita al espectador a entrar en la obra, crea una falsa perspectiva análogamente a lo que Sterne ejecuta a lo largo de la novela al desplegar incesantemente innúmeras estrategias que juegan con la inclusión del lector, para -en palabras de Macedonio- llevarlo a un estado de "conmoción conciencial". Siempre el juego se da en los márgenes dada la naturaleza de frontera doble del límite.

Burrot, perdonen la afectación.

Inglés, esa lengua mágica...

Por una vez, me llega un correo spam con sentido. Aquí una selección de algunos anagramas con gracia en lengua inglesa.

The eyes = They see
Los ojos = ellos ven
Desperation = a rope ends it
desesperación = una cuerda acaba con ella
Astronomer = Moon starer
astrónomo = el que mira (mirador) a la Luna
The Morse code = here comes dots
El código Morse = aquí llegan los puntos
The earthquakes = That queer shake
el terremoto = esa sacudida rara
Eleven plus two = twelve plus one
once más dos = doce más uno
(este es increible, no?)

lunes, 17 de noviembre de 2008

ATENCIÓN: en el artículo 'Barack Obama: The 50 facts you might not know', aparecido en The Telegraph el pasado 11 de Noviembre, se dice lo siguiente del presidente electo:"He enjoys playing Scrabble and poker". Pero si eso no fuera suficiente para hacerlo miembro del Colectivo:
"He was known as "O'Bomber" at high school for his skill at basketball". (!!!)

Además, "He can speak Spanish ". ¿Quién le escribe para sugerirle anagramas?
¿Qué tal OBAMA=AMO AB"? (?!?!?!?!)
No le costará nada firmar con otro nombre porque "He was given the code name "Renegade" by his Secret Service handlers ".

Y seguro que contesta porque " habit is constantly checking his BlackBerry". Y aunque "rarely drinks alcohol", lo que haría difícil su presencia en congriestas, "As a teenager he took drugs including marijuana and cocaine" (uuuuhhh...), o sea que nada le asustaría.

Barack 'AMO AB' en su época de O'Bomber

I believe in AB
corresponsal en NYC

Autobombo Films Presenta...

miércoles, 12 de noviembre de 2008

1. Paradoja circular, de cariz confuciano/proverbial, que mesacaodelamanga, pels meus amics autobomberos:

"If you don't listen, you are silent. If you are not silent, you listen."

2. (Y)i had a dream, otherwise http://www.youtube.com/watch?v=ouDRDzqTu0M

miércoles, 5 de noviembre de 2008

I had a dream

No es la primera vez que sueño en clave (autobombástica). Varios camaradas conocen algunas de mis historias oníricas sobre el colectivo. Entended que quedé tan sumamente fascinada por vuestra sacra existencia que os soñaba incluso estando dormida. Recuerdo, por ejemplo, haber presenciado una manifestación universitaria de mentes vacías que la Zozobra y el Ogro intentaban llenar demagógicamente –por supuesto, para el bien de aquellos zócalos inertes-.
Otra noche conocí a Helena: una bellísima miembra[1] que dormitaba dentro de un huevo lleno de agua. Toda ella era tan blanca como la plata, deslumbraba. Dejó que me metiera en su cueva y me enseñó muchas cosas que no os voy a decir.
No intentéis psicoanalizarme, por favor, yo ya se lo que me pasa y no descubriremos nada nuevo. Además, lo importante viene ahora.
Hace un par de semanas tuve una revelación, pero no la he publicado hasta ahora porque debía interpretarla correctamente. Después de hacer varios estudios, autohipnotizarme y poner durante horas los ojos en blanco intentando comunicarme con mi más hacia acá, he logrado descifrar mi oráculo.
En el primer sueño vi cómo Marta Polbín abría una tienda modernísima de ropa usada en la calle Tallers. De aquí he deducido que le está afectando la crisis y que ha saqueado los armarios de toda su familia para tener con qué sacar a flote el negocio. Por otra parte, entiendo ahora la grata sorpresa que se llevó al verme con mi atuendo de día a día: chandal[2] con corbata de la pantera rosa.
El segundo sueño es muy preocupante: Marta Polbín había publicado un novelón rosa en forma de cómic y firmaba todos sus ejemplares en el Corte Inglés. De aquí he deducido que la susodicha ha llevado el autobombo, como concepto y como modus vivendi, a su extremo más radical. No vamos a comentar ahora el extraño género literario que Marta Polbín había resucitado en el sueño. Lo chungo[3] es lo del Corte Inglés. Ahí ha estado Bustamante[4].
Esto ha hecho que me plantee dónde están los límites del lema del colectivo. ¿Pueden contratarse grupies para que le sigan a uno mismo? ¿Se puede divinizar a un miembro del colectivo? Os pido que reflexionéis. Yo sigo haciendo cola en los lavabos de los bares y estoy segura de que Jesús no estuvo en lista de espera para su Crucifixión.
¡Aleluya y autobombo!


[1] No existe, no forma parte del colectivo. No la busquéis. Es mía, yo la he creado.
[2] Véase Diccionario de Quillismos.
[3] Véase nota al pie 2.
[4] Bulería, bulería. Ai, no, ese no era.


por SMR la enana Síc

lunes, 3 de noviembre de 2008

De los círculos eternos

que abren nuestras acciones

no tenemos más conocimiento

que el que tiene la piedra
cuando cae en el agua

y salen sus círculos. (Valle Inclán)



domingo, 2 de noviembre de 2008

Literatura Irracional. Una de números áureos...y un pi Rata

1. Un par de autobombásticos se apuntan a la literatura irracional propuesta por El Espejo Lúdico, eso sí, fuera de concurso, debido a un atragantamiento numérico.


A Canals i Fontseca:

¡Qué día horroroso perdiste buscando furcias!
Esas damiselas públicas corrompen toda honradez.
Temo perezcas en vano y sufras.
Y recuerda que soy arzobispo católico: disculpo pecados.

¡Viva Benedicto!



Por SMR. La Enana (Sic) y El Ogro del Sí.

2. Me apunto al carro del Ogro...del Pi:

3 1 4 1 5 9 2 6 5 3 5 8 9 7 9 3 2 3 8 4

Eva, a boom y medio concebida, es esposa del varón divino. Original serpiente edénica: ¡Pecadora!, por tu amo, lascivia: come.

Leli

martes, 28 de octubre de 2008

I Concurso de Literatura Irracional

Justo cuando se abre la veda de los concursos, el gran, el magnánimo, el colosal Pablo Moíño Sánchez nos envía esta propuesta (dirigida a todo el Colectivo, pues me consta que el otro día estuvo consultando el elogio exobombástico que le dedicamos y quedó prendado de nuestro ingenio, sobre todo por frases del tipo "a mí lo melifluo me parece superfluo", Ogro dixit), que seguro que hará la delicia de muchos de nosotros (ya me imagino a más de un físico de los que pululan -¿o era polucionan?- nuestro blog corriéndose de gusto).


El premio no es monetario, pero el reto bien lo vale. Entrad en este link para ver las bases completas, pero como aperitivo aquí tenéis esta imagen para que los más sagaces veáis de qué va este certamen de microrrelato "irracional"...


Salud y autobombo!!


Y Eza Quilla dijo:

lunes, 27 de octubre de 2008

rompetítulos




domingo, 26 de octubre de 2008

EL RECIENTE PREMIO recibido (super merecidamente, autobombo aparte) por Marta Polbín, que además bebe de fuentes colectivas (veáse, por ejemplo, "Citas Literarias" por el Ogro del Sí), ha despertado la codicia y el orgullo en mí, y al buscar posibles premios, he encontrado uno que le va a este Colectivo como-anillo-al-dedo.

III Concurso Internacional de Minicuentos El Dinosaurio 2008


El Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Sancti Spíritus y el Instituto Cubano del Libro convocan al III Concurso Internacional de Minicuentos El Dinosaurio 2008, que se organizará de acuerdo a las siguientes

BASES

1. Podrán participar todos los escritores de habla hispana, mayores de 18 años.
2. Los participantes podrán competir con un solo minicuento que no exceda 20 líneas.
3. Se debe entregar en un sobre:
1. Original y dos copias, en letra Arial 12 puntos, a doble espacio, identificadas con lema o seudónimo.
2. un sobre pequeño, identificado por fuera con el lema o seudónimo y el título del cuento, que contenga los datos del autor (nombre completo, número del carné de identidad, dirección particular, teléfono, correo electrónico y una breve nota biográfica).
4. Los minicuentos deben ser inéditos y no estar sujetos a compromiso editorial en Cuba o en el extranjero, ni concursando en otro certamen.
(...)
6. La convocatoria queda abierta desde el 1º de junio de 2008 y el plazo de admisión de las obras vence el 30 de octubre de 2008. El matasellos del correo dará fe de la fecha del envío.
(...)
8. Los participantes no residentes en Cuba podrán enviar sus obras por correo electrónico a dinosaurio@centro-onelio.cult.cu, adjuntando dos archivos Word: uno que contenga el minicuento identificado con lema o seudónimo, y otro que contenga los datos del autor (nombre completo, dirección particular, país, teléfono, correo electrónico, breve nota biográfica). No se aceptarán envíos por correo electrónico de participantes que residan en Cuba.
9. Se concederá un Gran Premio de 300 USD (CUC si corresponde) al mejor minicuento, que se dará a conocer en la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.

Mayor información: Tel: 206-5366/67 (solicitar a Giselle, la secretaria) • E-mail: dinosaurio@centro-onelio.cult.cu, o aquí

Y TAMBIÉN, este otro que, dado el premio, seguro que gustará a más de uno:

II Concurso de Micro-relatos Martín Berdugo

El relato ganador lucirá en la contraetiqueta de 60.000 botellas y los tres finalistas disfrutarán de un fin de semana enoturístico en la Ribera del Duero

Los concursantes podrán remitir sus propuestas a través de la web www.martinberdugo.com o cumplimentando las postales que podrán encontrarse enfundadas en las botellas martín berdugo o en los expositores de los establecimientos colaboradores.

El plazo de presentación se abre el 1 de julio y finaliza el 30 de octubre de 2008.

miércoles, 15 de octubre de 2008

resumen de señales

Cuando Leli llegó a EEUU, lo llevaron al Art Institute of Chicago, y allí se encontró con una de sus kbezas visibles.

Cuando más tarde llegó a NY, al bajar del avión se topó con este cartel, tan autobombásticamente guatequero.Y en uno de sus primeros paseos por la ciudad, pensó que era una señal que este banco también llevara nuestra siglas.

Autobombo en el corazón
i believe

martes, 14 de octubre de 2008

librar y babel


Like all men of the Library, I have traveled in my youth; I have wandered in search of a book, perhaps the catalogue of catalogues; now that my eyes can hardly decipher what I write, I am preparing to die just a few leagues from the hexagon in which I was born. Once I am dead, there will be no lack of pious hands to throw me over the railing; my grave will be the fathomless air; my body will sink endlessly and decay and dissolve in the wind generated by the fall, which is infinite. I say that the Library is unending.


J.L.Borges, The Library of Babel
translated by J.E.I.

lunes, 13 de octubre de 2008

Homólogos

Volta que volta... Colometa
"Aquí estoy yo, tú cierra el pico."















La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean en las aguas podridas.
"Por favor, hazme sitio, fuera hace mucho frío."

Fell The Queer y Domas Mansos

'Acidas las alas en ocre.
Ser con esa la sal sádica.'




















...














y aùn asì no se extinguen
las irrefrenables ganas de
masturbarme




















...




















debe ser nuestro encarcelamiento
una experiencia liberadora




















...














morir morir morir sin dudarlo




















este debe ser el ocre de la felicidad

Pere Rovira en el Delta

Hermoso post de Pere Rovira (anagrama de...) en sus Fruitman Chronicles, donde por cierto apareció recientemente una entrada muy autobombástica...Ojo...¿al dato?

sábado, 4 de octubre de 2008

si digo
quien digo ser
entonces
me gobernarè
...
mientras
vigilo la distancia
entre mis hombros
...
late
y eso basta.



Fresán


El Doctor Garpesiano nos envía el siguiente texto de Rodrigo Fresán aparecido en Página 12.

Caerse y Callarse

Por Rodrigo Fresán

Desde Barcelona

UNO El padre y el hijo salen a dar una vuelta. El padre da pequeños pasos para ir a la par del hijo que avanza dando inmensas zancadas. La velocidad –como el tiempo– es relativa y, de pronto, el olor de lo muerto que no es igual, no tiene nada que ver, con el olor de la muerte. La muerte no huele. Pero lo muerto apesta. Y ahí está ese gato muerto tirado a un costado de la calle. El hijo se detiene y lo mira fijo y después, mirando al padre, pregunta utilizando uno de sus verbos favoritos y multifuncionales: “¿Cayó?”, dice el hijo. “Sí, se calló”, responde el padre.

Y éste es el momento exacto y preciso en que un hijo descubre la muerte y un padre se la inventa.

Al mismo tiempo.

DOS El alguna vez joven escritor vuela de B a J como parte del jurado de un concurso literario. El avión tiene misma marca, modelo y aerolínea que aquel otro avión que se cayó y se calló hace una semanas en M. El alguna vez joven escritor se lleva para leer (para releer, otra de las señales inequívocas de que él ahora habita otra época, otro tiempo) un libro de relatos de David Foster Wallace. Un escritor norteamericano que ya no es joven pero tampoco ha dejado de serlo porque, ahora, ha dejado de ser, la edad ya no es un factor a considerar, y punto. El título del libro es Oblivion (2004, ¿joven? ¿viejo?). Busca en el índice el título del cuento que quiere releer, ve que está en la página 141, y comienza a releer algo que se llama “Good Old Neon”. Y, sí, es un cuento muy bueno en el que al final –reflexionando acerca del suicidio de un amigo– un escritor llamado David Foster Wallace se suicida o no...

TRES ...y no ha aparecido la noticia de si David Foster Wallace dejó una carta ¿larga?, ¿llena de notas al pie y digresiones?– teorizando antes de hacer inmediatamente práctica su impostergable e ineludible necesidad de caerse con una soga al cuello y de callarse para siempre–. No importa. No hace falta. En “Good Old Neon” está todo. “Good Old Neon” como su día impecable para el pez plátano. Y el avión se mueve mucho. Y Madonna –agotada pero sin llenar el estadio– canta en Sevilla, ahí abajo. Life is a mistery, everyone must stand alone...

CUATRO Y me ha sorprendido la cantidad de emails que he recibido en los últimos días comentando el suicidio de David Foster Wallace. Incluso aquellos que consideraban a David Foster Wallace un escritor sobrevalorado o un farsante, parecen shockeados. Todo parece indicar que David Foster Wallace es hoy para los escritores (y muchos lectores) lo que hace unos años –con ese mismo look slackergrunge– fue Kurt Cobain para los rockers (y muchísimos oyentes). Así, el símbolo perfecto y perturbador de aquel que decide que no va más y hasta aquí llegué en una sociedad muy medicada. La prueba de que los antidepresivos no funcionan tan bien. El canario en la mina de carbón al que aludía el superviviente (y suicida frustrado) Kurt Vonnegut. Aquel que da la alarma muriendo primero y, con su muerte, advirtiendo que se aproximan tiempos oscuros e irrespirables aquí abajo, en las profundidades de esta tierra. El suicida como adelantado de su propia vida que decide quedarse para siempre en la retaguardia de la historia. O tal vez todo sea mucho más sencillo y hasta un poco vulgar e inconfesable: tal vez lo que perturba del suicidio de alguien a quien uno respeta o quiere o admira es que sirve, siempre, precisa o veladamente, como el reflejo más o menos posible del propio suicidio. El suicidio de esa persona a la que uno respeta algo, a la que quiere bastante y muy de tanto en tanto admira. Esa persona que lleva nuestro nombre y nuestro cuerpo y nos lleva.

CINCO El alguna vez joven escritor aterriza en J, delibera, vota (gana un joven escritor que alguna vez será un alguna vez joven escritor) regresa a B., vuelve a poner el ejemplar de Oblivion en su sitio junto a todos los otros libros de David Foster Wallace y entra a internet como quien se moja los pies en la orilla. El espacio cyberal desborda de necrológicas de David Foster Wallace y, por suerte, no ha visto ninguna con el título de “Crónica de una muerte anunciada”. Muchas se refieren a “Good Old Neon” –“El neón de siempre” en Extinción, edición española de Oblivion como la Piedra Rosetta que, ahora, sirve para decodificar a quien pronto será huesos o ni siquiera eso. Algunos de los obituarios son muy buenos, como el de David Gates (excelente narrador y periodista), quien teoriza acerca de las particulares y decisivas diferencias entre escritores geniales (Shakespeare) y genios escritores (Wallace, quien le pidió prestado a Shakespeare y a su Hamlet la línea esa donde se le habla a la calavera de un bufón y se dice aquello de “Alas, poor Yorick! I knew him, Horatio: a fellow of infinite jest...” Y, sí, tal vez lo que hizo que David Foster Wallace se cayera para ya no levantarse se callara para ya no volver a hablar fue el tener muy claras todas esas ideas geniales. Hay claridades que encandilan y ciegan y uno acaba haciendo cualquier cosa a cambio de un poco de oscuridad. Lo importante, sí, es nunca callarse antes de caerse. Porque si hay algo peor que el silencio después de la caída, ese algo es el silencio antes de caerse. David Foster Wallace, por suerte para nosotros, hizo mucho ruido antes de.

SEIS En algún momento –mientras se empieza a escribir esto y se despega y se vuela y se termina de escribirlo luego del aterrizaje– llega la noticia de la muerte de Rick Wright, tecladista de Pink Floyd. Para mí, lo mejor que nunca hizo Wright esta en Whish You Were Here, en la última parte de “Shine On You Crazy Diamond”. Después de la parte donde se escucha eso de “Nobody knows where you are / How near or how far”. Es de las cosas más emocionantes y emocionadas que jamás he oído. Todas las alucinaciones de Syd Barret, todos los solos de guitarra de David Gilmour, todos los alaridos primales de Roger Waters palidecen ante su doméstica majestuosidad. Es como música para un funeral secreto en el que todos conocían o creían conocer al vivo hasta que decidió hacer eso y convertirse en muerto. Y entonces todos –dolidos o no– se cayeron primero y se callaron después sin estar muy seguros de si lo hacían por la sorpresa o porque nada les sorprendía. Y ahí están, mudos y en el suelo, comprendiendo que nadie sabe ahora dónde está el muerto, cuán cerca o cuán lejos. Sospechando que –a partir de ahora– el muerto, como un pequeño y ausente dios, estará siempre en todas partes.

SIETE En alguna parte, cerca, puedo verlos desde la ventana de mi estudio con vista al interior de todas las cosas, un padre y un hijo conversan junto a un gato muerto. Comienza el otoño y anochece más rápido, como si el encargado de apagar las luces y bajar las persianas del día decidiera cerrar antes de hora. No escucho lo que dicen el padre y el hijo. Pero, por suerte, todavía no ha llegado la hora de caerse ni de callarse. Y puedo y me gusta imaginarme su conversación en el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo de un gato muerto de cuyo cuerpo y cráneo –“Alas, poor Tom!” diría Jerry– no demorarán en dar cuenta demasiados ratones. Aquí vienen y allá van el padre y el hijo. Y ya cayó la noche para que hasta yo me calle y deje de escribir y siga releyendo (leer es mantener vivo, resucitar, inmortalizar, despertar en calma a quien descansa en paz) mientras ahí afuera se detiene y se rompe el acelerador de partículas y se enciende, otra vez, el bueno y viejo neón, el neón de siempre.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Proyecto BCNY

Esto es un mapa, sí. De Barcelona. Pueden ustedes comprobar su fidelidad (hasta el último detalle) en Google Earth o Maps. Como ven, se corresponde a la zona delimitada por la calle Aribau-Passeig Sant Joan, y Gran Via-Còrcega.

Esto son las coordenadas correspondientes al mapa. Cada calle queda así traducida a un número de las escalas X-Y.

Pues bien, el Proyecto BCNY propone que se escriban relatos ambientados en Barcelona, en el espacio urbano delimitado por el mapa, y se trasladen luego al gráfico de coordenadas, para que, a su vez, sea así posible reproducir el esquema narrativo en la ciudad de Nueva York, esta vez sobre las coordenadas análogas del mapa ofrecido por la siguiente selección de la trama urbana de Manhattan: Décima avenida-Primera Avenida, y la calle 14-calle 22.


Como siempre, y siguiendo el espíritu ludico-oulipiano del Colectivo (les remito al último número de la Revista de Erudición y Crítica, ya en las tiendas habituales), válganse de los mecanismos de constricción que les plazca a fin de dibujar el itinerario narrativo por las ciudades.

Un caluroso saludo de Leli Vorratxes desde Nueva York, a la espera de sus fascinantes itinerarios.

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