lunes 9 de noviembre de 2009

¿Que tienen en común una piedra, un armario raro con una cara dorada y un coche verde?




Bueno, mirénlo otra vez: en realidad se trata de un Crevrolet, un juego y una roca con forma de algo.

...


¿No?

Pistas: la primera foto es en Cayafate. La segunda en La Plata. La tercera en Avellaneda.

...


¿Aún no?

Más pistas: los tres lugares están en Argentina.



...


Ahora sí, ¿no?


...

tras un día de pobres deliberaciones, ahí va la respuesta:

foto 1: El Sapo de Cayafate
foto 2: el juego del sapo
foto 3: Chevrolet modelo Sapo

¡¡¡¡Un beso fuerte, mucha suerte y bife al Sapo Treze en su aventura argentina!!!!

lunes 26 de octubre de 2009

Premática del desengaño contra los poetas güeros, chirles y hebenes (II)

¡Ay, parece que fue ayer!

"Itén, advirtiendo que después que dejaron de ser moros -aunque todavía conservan algunas reliquias- se han metido a pastores, por lo cual andan los ganados flacos de beber sus lágrimas, chamuscados con sus ánimas encendidas, y tan embebecidos en su música, que no pacen, mandamos que dejen el tal oficio, señalando ermitas a los amigos de soledad. Y a los demás, por ser oficio alegre y de pullas, que se acomoden en mozos de mulas.

Por estorbar los grandes hurtos, mandamos que no se pasen coplas de Aragón a Castilla, ni de Italia a España, so pena de andar bien vestido el poeta que tal hiciese, y si reincidiese de andar limpio un hora.

Pero advirtiendo, con ojos de piedad, que hay tres géneros de gentes en la república sumamente miserables, que no pueden vivir sin los tales poetas, como son farsantes, ciegos y sacristanes, mandamos que pueda haber algunos oficiales públicos desta arte, con tal que tengan carta de examen de los caciques de los poetas que fueren en aquellas partes. Limitando a los poetas de farsantes que no acaben los entremeses con palos ni diablos, ni las comedias en casamientos, ni hagan trazas con papeles o cintas. Y a los de ciegos que no sucedan los casos en Tetuán, desterrándoles estos vocablos: cristián, amada. humanal, y pundonores; y mandándoles que, para decir la presente obra no digan zozobra.

Y finalmente mandamos a todos los poetas en común que se descarten de Júpiter, Venus, Apolo y otros dioses, so pena de que los tendrán por abogados a la hora de su muerte".


Francisco de Quevedo y Villegas
Vida del buscón llamado Don Pablos

sábado 24 de octubre de 2009

Premática del desengaño contra los poetas güeros, chirles y hebenes (I)

Colectivo Autobombo propone desfacer entuertos, en este caso literarios, y premiará con un exquisito lote de libros, a quien ofrezca un mejor desenmarañamiento del tratado aquí expuesto que, por viejo, el pasar lo ha hecho rancio y de difícil comprensión. Ayúdanos a entender el barroco y gana con nosotros miles de premios. Como hizo el mismo autor (premio extra para quien lo acierte), nos saltaremos el prólogo:


"Atendiendo a que este género de sabandijas que llaman poetas son nuestros prójimos, y cristianos, aunque malos; viendo que todo el año son cejas, dientes, listones y zapatillas, haciendo otros pecados más inormes; mandamos que la Semana Santa recojan a todos los poetas públicos y cantoneros, como a malas mujeres y que los prediquen sacando Cristos para convertirlos. Y para esto señalamos casas de arrepentidos.

Iten, advirtiendo los grandes bochornos que hay en las caniculares y nunca anochecidas coplas de los poetas de sol, como pasas a fuerza de los soles y estrellas que gastan en hacerlas, les ponemos perpetuo silencio en las cosas del cielo, señalando meses vedados a las musas, como a la caza y pesca, porque no se agoten con la prisa que las dan.

Iten, habiendo considerado que esta seta infernal de hombres, condenados a perpetuo conceto, despedazadores de vocablos y volteadores de razones, han pegado el dicho achaque de poesía a las mujeres, declaramos que nos tenemos por desquitado con este mal que las hemos hecho, del que nos hicieron en la manzana. Y por cuanto el siglo está pobre y necesitado, mandamos que mar las coplas de los poetas, como franjas viejas, para sacar el oro, plata y perlas, pues en los más versos hacen sus damas de todos los metales, como estatuas de Nabuco (...)".

miércoles 21 de octubre de 2009

Noche de gitanos

Sin más motivo que el azote de los zotes y la reversión por la diversión me propongo comentar una anécdota que me ocurrió la otra noche mientras dormía, o pretendía hacerlo. Una historia cotidiana de aquellas que marcan el carácter y el espíritu de las gentes que la viven, sin otra pretensión que la de que entiendan con quién se tiene uno que jugar los cuartos en la calle, y que, si a veces aflora el sentimiento amodorrado más verdulero, es porque inevitablemente, como decía el cantaor: "Capullo lo lleva dentro".


Una barahúnda de gritos me despertó. Yo soñaba que estaba en una azotea, bebiendo, disfrutando, correteando, jugando con Jale y Antonio, unos amigos que viven cerca del lugar en el que ocurrieron los hechos,no sé a santo de qué fiesta. El caso es que de pronto empecé a escuchar un helicóptero que se cernía sobre nosotros. Al parecer eso de beber y disfrutar debía de estar prohibido en aquel sueño porque corrimos a cubierto y a esconder nuestras bebidas. Nuestra asociación ilícita hubo de ser disuelta ya que, aunque creímos haber despistado al gigante haciéndole creer que no hacíamos nada malo, juntando nuestras manos y formando un corro de la patata bailarín, como niños que no saben por qué se les acusa, cuando vimos volver a nuestro perseguidor tuvimos que salir corriendo, saltar por las azoteas y cornisas, bajar escaleras de caracol con la certeza de que seríamos prendidos. Entonces desperté y el ensordecedor sonido de la hélices se convirtió en el estrépito de la calle. Diferentes voces de hombres y mujeres con una cadencia repetitiva y en evolución ascendente salían al paso. Y digo al paso porque más bien parecía la procesión del Cristo de los Gitanos o el Prendimiento que ninguna otra cosa, del bullerío y el escándalo que se había formado. Las mujeres gritaban cosas incomprensibles de manera fanática, una especie de rezo a gritos que parecía querer acabar con la vida de alguien así, a puro chillido, o si se prefiere a puro cuchillido, que más bien parecían dagas infestadas que simples lamentos. Los hombres daban fuertes golpes contra los coches. El griterío conjunto era como una marea que avanzaba hasta desaparecer calle abajo para luego volver como la resaca y golpear de nuevo los oídos y los sueños de todos aquellos que intentábamos dormir. En cuanto conciliaba el sueño de nuevo volvía la barahúnda calle arriba y me despertaba a mí y a mis vecinos. Y de nuevo se asomaban caras pálidas y asustadas tras las ventanas, sin atreverse a abrir la boca, temerosos de que llegara hasta ellos la marea infernal, sin querer saber y queriendo, aparte de que cada cual estaba seguro de todo lo que pasaba, pues quien más y quien menos albergaba alguna razón que era del todo indiscutible. Yo por no dormir, imagino que como muchos otros, me daba a las conjeturas, y llegué a la conclusión de que las dos familias de gitanos que andaban a zarzazos de un lado de la calle hasta el otro intentaban dirimir su querella sin poder llamar al orden público pues la ley gitana así lo exige. Probablemente el hijo de una gitana había recibido una puñalada por parte de otro gitano, la razón es probable que fuera, o bien que alguien había descastado y arruinado el líbelo virginal de una de las hijas de otro, o bien que algún gitano se lo había montado con la mujer del otro. No se me ocurre otra causa válida más que el crimen sexual, si bien es posible que hubiera cualquier otra, una riña por controlar el negocio de la droga por ejemplo. Más me gustaría meterme en las elucubraciones de mis vecinos, y tal vez lo haga en otra parte, porque de seguro que ellos tendrán más información para contrastar con sus imaginaciones. Como bien podría hacerlo la regente de Tu Tienda Mari, justo frente a mi portal, a la que todos los parroquianos van a contarle sus disputas y sus historias. Para tres libros de los que nadie leería darían las confidencias que a esta cuentan, así que tal vez salga mañana a comprar el pan y la interrogue. Por hoy me tendré que conformar, como todos, con mis propias fábulas. Fuera lo que fuera aquello que lo provocara, lo que es indudable es que las dos familias de gitanos bailaban tarantos y bodas de sangre calle arriba y calle abajo, yendo a por el patriarca, el único con potestad para solventar sus causas y hacer justicia, y volvían de nuevo al lugar de los hechos, descontentos los unos y descontentos los otros, desangrados unos, desalmados todos.

Tras varias veces intentando conciliar el sueño y siendo despertado cuando llegaba al duermevela, por fin las voces callaron, o tal vez se entremetieron en mis sueños como los faldones de una camisa arrugada que uno no se quiere poner y ya forman parte de mi mundo onírico y real, para siempre y de una manera imposible de evitar.


martes 20 de octubre de 2009

La barba de Schopenhauer

Decía Arthur Schopenhauer que «la barba, al ser casi una máscara, debería estar prohibida por la policía», para afirmar acto seguido que «además, como distintivo del sexo en medio de la cara, es obscena y por eso les gusta a las mujeres». Este verano se han dejado barba el Rey, el Príncipe y el portero del Real Madrid, así que yo me pregunto: ¿de qué habrían hablado este mes las revistas del corazón si la policía hubiese hecho caso a don Arthur Schopenhauer? Y, sobre todo: ¿será verdad que les gusta la barba a las mujeres? Yo me la dejé en pleno invierno y no ligué ni más ni menos, sino exactamente lo mismo: es decir, nada. Tampoco es que hiciera una encuesta para saber si estaba más agraciado, pero nadie me dijo que le pareciera obscena, y como a mi mujer le gustaba, pues qué carajo, me la dejé crecer. Al principio pica un poco, pero luego uno se acostumbra… ¡y qué descanso no tener que afeitarse cada mañana! Vale que yo me afeito una vez a la semana, pero eso no quita que a partir del octavo día me levantara todas las mañanas pensando: ay, si no me hubiera dejado barba, ¡qué pereza me daría hoy afeitarme! Luego está la cuestión de la seriedad: vamos, que la barba, como que impone. Te da un aire de gravedad. Para un escritor eso es fundamental: mira Tolstói, mira Dostoievsky, mira Hemingway, ¡mira Valle-Inclán! Cuando el editor te pregunta cómo llevas la novela, si no tienes barba estás perdido; en cambio, si la tienes, te mesas con fruición los pelos de la papada y respondes como un viejo lobo de mar: ¡viento en popa, marinero! El efecto es insuperable.

Desde luego, la barba tiene también sus detractores, y no solo el viejo Schopenhauer: que si en verano da calor y en invierno atrae a los fideos como el imán al polvo de hierro. Pero nada comparado con el placer que da dejarse crecer una buena barba. Y es que yo creo que, en el fondo, los hombres no nos dejamos la barba ni para gustar a las mujeres, ni para cabrear a los filósofos, ni para tranquilizar a los editores, sino para sentirnos un poco rebeldes. Rebeldes sin causa, por supuesto, pero rebeldes al fin y al cabo, que a cierta edad es lo que da más gusto. Por eso lo peor que nos puede pasar es que nuestra madre nos vea y diga: pues te queda muy bien la barba, hijo mío, ya era hora de que te la dejaras. Entonces no nos queda más remedio que encerrarnos en el baño y descubrir que el mayor placer de dejarse barba consiste en rasurarse de nuevo.

domingo 18 de octubre de 2009

Ahora conoceréis la verdadera historia de Zozobra.

Aquí la tenéis.

miércoles 7 de octubre de 2009

Pamplinas

No recuerdo cómo, ni por qué, me encontré tumbado entre aquellas adormideras que infestan los sembrados de suelo arenisco. Más tarde, aunque también puede que ocurriera con anterioridad, tuve conocimiento de que su verdadero nombre era "pamplinas". Me parecía haber tenido algún tipo de fiebre, o que aún era presa de ella. No era muy capaz de distinguir las sensaciones ni los estadios por los que atravesaba mi pobre y aturdido cerebro. A mi alrededor todo, como si de la última pesadilla de Molière se tratara, se teñía de amarillo enfermedad, un amarillo que no se veía atenuado por la continuidad reflectiva del sol (Aviso: La palabra reflectivo no está en el Diccionario) ni por el imparable trino de los pájaros que revoloteaban a mi alrededor. Me quedaba preguntarme si aquel lugar en el que estaba formaba parte de un fin o de un principio, si se trataba del comienzo de algo o es que había alcanzado algún destino final, a partir del cual, se resolvería alguna de las muchas incógnitas que jalonan la existencia de cualquier ser cuya capacidad de raciocinio ponga en entredicho cada uno de los actos que acomete. Lo cierto es que no quería salir de allí. Bueno, no tenía ninguna inclinación a hacerlo, aunque también es verdad que de haberlo intentado no habría tenido posibilidad de llevarlo a cabo. ¿Qué era aquello que me mantenía paralizado y anonadado, si no la belleza de todo aquello que me rodeaba?

martes 6 de octubre de 2009

viernes 2 de octubre de 2009

Lo que faltaba...

"Desde que me comprometí con la candidatura de Madrid 2016, cuando termino un partido no sólo me pregunto cómo he jugado. Me pregunto también qué ejemplo he dado, especialmente a la gente joven.Tanto dentro del estadio como en mi vida diaria. Esos son los valores por los que trabajamos en la candidatura de Madrid. I believe. We believe."

Raúl, en Copehagen

lunes 28 de septiembre de 2009

Auto-Auto-¡OGRO!


De nuevo (y no paramos...) nos regocijamos cual trol entre camachuelos por la publicación de la colección de relatos de Mavis Gallant, soberbiamente traducidos por nuestro querido Ogro.

Un libro que no nos deja indiferentes, pero que hay que saber saborearlo, despacio, que los cuentos esperan, como dice su autora. 1001 Libros

Los mejores relatos de una de las grandes cuentistas contemporáneas, publicados en España por primera vez en una sola obra. Cada cuento de esta genial escritora canadiense es un viaje a un lugar nuevo, donde el lector tiene la ocasión de sorprenderse y mirar su propia vida de manera distinta. La Casa del Libro

jueves 24 de septiembre de 2009

Acknowledgments polbinescos

Estimados miembros y miembras del Colectivo:
Me llena de alegría y satisfacción saber que mientras yo defendía a capa y espada los cimientos del oulipismo autobombástico, el Colectivo Autobombo me daba su apoyo desde este espacio que resiste contra viento y marea.
Ante ello, solo puedo confesaros algunos datos relativos a la tesina:
- en la p. 63 aparece la palabra "autobombo".
- en la p. 127 aparece citada, en otro nuevo ejemplo de autobombismo, "Marta Polbín".
- en la p. 75 he conseguido colar la palabra "gilipollas" (porque me apetecía, qué coño).
- y en las pp. 38 y 106 se menciona a un tal Alberto Caturla.
Por otro lado, y aunque no salgan citados de forma explícita, quiero dar las gracias específicamente al miembro Pere Rovira (por pasarme artículos sobre el hipertexto en el último momento, el muy cabronazo), a El Ogro del Sí y la Zorra Alevín (por haberme pasado también un excelente trabajo sobre el hipertexto... que nunca leí, jeje) y a El Sargento Pioje, a Leli Vorratxes y a El Sapo Treze por su apoyo incondicional.
Por supuesto, hago extensivo el agradecimiento y el abrazo a todos los miembros del Colectivo Autobombo, pues suyo es también, indudablemente, este trabajo. Siempre vuestra,
Marta Polbín, magíster.

lunes 21 de septiembre de 2009

Mañana es un gran día para el autobombismo

Y así lo celebramos por anticipación, y le deseamos todo el éxito (que es el nuestro) a la compañera Polbín en su defensa de tesina sobre el Oulipo y el hipertexto.

viernes 18 de septiembre de 2009

Barcelona inaugura el primer punto canapé.

Ayer a las 20h se inauguró en Barcelona el primer gran canapé de espinacas. Este gran hojaldre ha estado dando cobijo desde primera hora, a centenares de barceloneses que se han acercado a mecerse entres sus hojas.

Dada la buena acogida que ha tenido esta medida anticrisis entre los ciudadanos, la organización y las autoridades están estudiando crear más puntos canapé. No son pocos los que se manifiestan a favor de esta medida que ayer el New York Times calificó como: "una iniciativa que, junto con los microcréditos de Mohamed Yunus, podrían darle un giro a este siglo".

Las asociaciones de vecinos, que siempre se habían mostrado recelosas, aplaudieron el requisito de estar empadronado en la ciudad para tener derecho al reposo vegetal.

Nadie es excluido en la ciudad, de niños a mayores flotan en la oscuridad de sus necesidades básicas.

Hay un nuevo amigo....

A buen observador....

lunes 7 de septiembre de 2009

El autobombo, de moda en internet

Cuando hace dos años y tres meses (link revival) se creó este blog, el autobombo era un concepto pionero en las redes digitales.



Rápidamente, el todopoderoso Google nos catapultó a la pole position de las búsquedas relacionadas con autobombo. Algunos incluso pensaron que era obra de las artes oscuras de Fruitman, el grande.

Nada más lejos de la realidad. Ya pinchó la burbuja inmobiliaria, y el fenómeno autobombo se multiplica cuál conejo por las madrigueras digitales.

He aquí una selección de artículos que se han colado por delante de nuestra muy querida página cuando uno busca "autobombo" en google.es:


Se define como "la red social de noticias donde puedes hacer autobombo sin restricciones". Nada reseñable, salvo que son los primeros. Es decir, otro ejemplo de que Google no siempre acierta, no en vano, es un puto robot.


Estupenda publicación que, además de un magnífico eslogan, cuenta entre sus entradas con la siguiente perla. Resulta que autobombo.blogspot.com mencionó que un determinado blog hacía autobombo. El autor de dicho blog se enfadó y le envió estos mensajes:

"QUÉ CARAJO ESTÁS PONIENDO VOS COBARDEMENTE EN LA WEB QUE YO HAGO "AUTOBOMBO"??? SACÁ YA MISMO ESO DE TU BLOG DE MIERDA PORQUE TE ENVÍO A MI ABOGADA
(...)
Ya estás escrachada en todo facebook, como corresponde, por envidiosa e imbécil"

Esperemos que nunca jamás ningún lector nos escarche en todo facebook. Sería el final de autobombo, la más cruel sentencia de muerte.


Tras mencionar que "el autobombo es un movimiento muy fuerte", el autor del artículo nos descubre la creación de Autobombeame, una red social para darse autobombo. Actualmente ya no existe.

"La autopromoción o el autobombo no sólo es clave en el mundo de los blogs, también lo es en el mundo de los artículos científicos". Tras esta cita descubrimos un curioso artículo que analiza el fenómeno según el cuál los artículos científicos se envían masivamente entre las 16h y las 16h.10min.

"En realidad "hacer autobombo" no es lo mismo que "lucirse", ni demostrar que eres muy listo... Una persona puede lucirse y luego hacer autobombo, pero también puede hacer autobombo y luego ser un inútil."

Y yo digo, verdad como un pino. Descubierta en un foro en el que alguien solicita maneras alternativas de decir "hacer autobombo". Otro amable lector del foro nos aclara que "Self-praise or self-flattery would be some ways to describe autobombo. I'm so good a this you wouldn't bel¡eve it!". Predicando con el ejemplo. Sugiero que contribuyamos con una entrada en el foro.

P.D. La imagen que ilustra esta entrada es una foto intitulada "autobombo", que podéis encontrar en Flickr haciendo clic en la imagen.

P.D. 2 La inspiración para esta entrada se la debo a Tesorera Polbina y su descubrimiento de que alguien se ha quedado con nuestros 590,000 euros.

addendum: el sapo

Aunque ligeramente fuera de plazo, una nueva (quizá definitiva) contribución a la historia del sapo y la princesa, by Seth MacFarlane.

sábado 5 de septiembre de 2009

Creiste que me habìa roto cuando me quedè sin habla.
No te vi venir pero sospechè de ti...sobre ti...acerca de ti...
no sabìa que eras tù hasta que no leì tu nombre.
Me preguntaste què, en què estaba pensando.
Yo no tuve valor para decirte que en nada.
No estaba pensando en nada mientras estaba contigo,
junto a ti.
Què poco valor tenemos los hombres
que yacen junto a las mujeres.
.
El ruido que escucho debe de ser el que hago yo mismo
mientras hago un conjunto vacio.
No es cuestiòn de hechar las cuentas.
Es uno mismo mientras no es nada.
.
Por mucho que te diga en què estoy pensando
no llegaremos a buen tèrmino.
Machacaremos el instrumento
para dejar escapar un latido.
Siempre nos sabrà a poco el grado de satisfacciòn.
Explicaremos el talento que trabaja en ello.
No fui yo no fui yo. No sabrè en què estaba pensando.
Què puñado podrìamos juntar. Sin valentìa no hay
derrota.
Los sueños ganan a los pensamientos por màs de un cuerpo.
.
No sabìa lo que estaba haciendo.
.
No lo sè.
.
Los sueños ganan a los pensamientos por màs de un cuerpo.
.
Lo que pueda pensar no es una garantìa.
En què piensas no resolverà aunque asì fuera.
No te dije què porque allì dentro
habìa un tumulto silencioso difìcil de aclarar.
Què esperabas no lo sè.
Què esperaba no lo sè.
Tanta espera es terrible terrible.
Nuestras lenguas esperan la saliba de aquel que lame sin saliba.
No puede decir nada, y si asì pudiera no serìa nada bueno.
.
Toda esa maldad tan real en la que crees que yo me dispongo
es, simplemente es.
No hay nadie por encima de mì.
No cumplo las òrdenes de nadie.
Cuando hago y lo hago mal de nuevo
no recibo las òrdenes de nadie.
Cuando crees que te hago feliz no recibo las òrdenes de nadie.
No hay nadie por encima ni por debajo de mì.
No hay nadie en mì.
.
Los sueños ganan a los pensamientos por màs de un cuerpo.
.
Si hay alguien o algo a punto de saltar no lo sè.
Sòlo lo sè cuando ya ha saltado.
En este punto,
¿què es lo que vas a decir?
¿què es lo que vas a preguntar?
¿què es lo que vas a pensar?
¿què es lo que voy a pensar?
.
¿A quièn vas a creer?
.
Creer y sentir no es lo mismo pero cuando las fechas ya se han hecho no es lo que màs importe. Seràn. Estaràn. Seguiremos. Haremos carrera. No habrà una lìnea clara que seguir o a la que llegar. Los pensamientos saldràn despedidos confundièndose con las briznas de hierba, los pedazos de tierra, las babas escupidas, no pareceràn pensamientos, no habrà en què pensar.
Este es el espacio que no queda para soñar.
.
Los sueños ganan a los pensamientos por màs de un cuerpo.

LA CONTEMPLACIÓN PROFANA, UN MUNDO DE EXTRAÑEZA.


Hay momentos en los que soy un sueño de mi mismo capaz de invertir horas en no hacer y no pensar nada.
Ayer por la noche mientras observaba un grupo de golondrinas e intentaba seguir a una con la mirada me pregunté en qué pensaba y no pude dar con nada. Tal vez pensé en lo difícil de ser un animal y lo difícil que es ser animal-hombre.* Pero no quiero apartarme del propósito de este texto. Ayer no pensé todo esto mientras miraba a las golondrinas. Tal vez, mirarlas ayer sirviera para tener algo en lo que pensar hoy, pero ayer, ayer no pensaba.

Intuyo que a muchos les sucede lo mismo y siento curiosidad por saber qué piensan ellos de esos momentos en los que son conscientes de no ser excepto por los impulsos eléctricos que sus sentidos propagan por su cuerpo. La realidad se aleja y todo parece tan familiar, como cercano y distante.

Hace años que me interesa este tema, aunque para no parecer pretencioso pocas veces lo comento con otros. Puede que lo que me intrigue sea el reposo. Un momento de silencio interno que provoca la saludable contemplación.

Me reconozco desde pequeño absorto en trozos de realidad que me parecían agradables: la montura de un espejo, las protuberancias del estuco, el punto en el que se unen dos papeles de pared, unas escaleras, el dibujo romboide de la barandilla de la terraza de mis padres... no estoy hablando aquí de los ejercicios Amélie Poulain que todos practicamos de una forma feliz, sino de algo agradable y enrarecido en los objetos.

Creo que mi forma de proceder en esos momentos no es la de observar el objeto como tal, sino, de una forma misteriosa, acabar siendo parte de él o tal vez acercándolo hasta que es parte de mí. Intentaré explicarlo de una forma más clara: hay un momento en el que el objeto se vuelve tan reconocible, tan cercano y la vez tan inmóvil que me causa un rechazo instintivo porque sé que por mucho que lo mire o lo toque no podré abarcarlo. En ese momento, el objeto entra en mí provocándome una sensación de angustioso rechazo que cautiva mis sentidos. Algo parecido al pánico celular que siente el adicto cuando le falta la droga. Uno quisiera penetrar el objeto con los dedos, entender de qué está hecho, de dónde viene, cómo funciona o es posible que sea así. Un asco asciende entonces mis nervios ante ese objeto que se convierte en parte de mí como algo ajeno y familiar a un mismo tiempo.

No creo que tienda a personificar los objetos que contemplo aunque es cierto que tiendo a ponerme en su lugar. Por ejemplo, mientras escribía el párrafo anterior he estado mirando las hojas de un árbol; en seguida mi mirada se ha detenido en una hoja e inmediatamente he pensado en el sol que incide sobre ella y en como, mecida por un suave viento, absorbe esa energía y la transforma en crecimiento; he pensado también en el hecho de que esté ahí suspendida y en cómo crecen los árboles, todos los árboles de mi vida, el tacto de las cortezas, los juegos alrededor de su tronco; el viento que los zarandea y a veces los rompe, pero éste no se quebrará hoy, éste sigue creciendo, tal vez indiferente, a los coches que lo rodean y los gritos de la ciudad.

Conforme avanzo en el detenimiento y la observación, la hoja del árbol va cobrando entidad y su relación conmigo aumenta hasta un punto en el que me digo: "es tan sólo un árbol, es tan sólo una hoja" pero sé que no es sólo una hoja porque su inmovilidad, a pesar del balanceo, es ya mi inmovilidad y ese acercamiento, ese reconocimiento, comienza a ser insoportable cuando la hoja ocupa todo mi mundo y ahí empieza el rechazo, el asco, el pánico celular hacia la realidad observada. Instintivamente aparto la mirada e intento distraerme para que esta no caiga sobre otro objeto.
Si en un principio la contemplación me alivia de la conciencia, llegado un punto ésta reaparece con redoblada fuerza para arrancarme del objeto diciendo: "déjalo, es incomprensible, es tan sólo una hoja".

Tal vez me asusta la certeza de que mi debate interno tendrá como respuesta la inmovilidad indiferente del objeto.

Reviso las definiciones de contemplación y meditación y se habla de "tranquilizar la mente", de "silencio interno", de "desapego de pensamientos y sensaciones". La contemplación que practico, o mejor dicho que me sucede, es: azorar la mente, un silencio lleno de ruido, un flujo de pensamientos y sensaciones.

Pero no es tan sencillo, al menos no es tan plano. Como decía al principio de este texto, lo primero que me sorprende es no poder decir en qué he pensado tras uno de esos momentos contemplativos, la sensación de no hacer y no pensar nada. Es cierto que si los reviso, puedo describir ciertos procesos mentales que llevo a cabo durante esos espacios de tiempo; pero esos procesos están ocultos cuando la contemplación me sucede. Durante el proceso, una parte de mi mente sigue la definición y se tranquiliza, se silencia, pero hay otra muy activa.

Si la contemplación busca partiendo del mundo, ausentarse de él, mi forma de mirar se evade del mundo adentrándose en él. Una, parte de lo externo para llegar al interior del sujeto; la otra, parte de lo externo para llegar al interior de lo externo. La diferencia básica es ésta: adentrarse en el cuerpo o en la materia; silencio o diálogo. Podría decirse que practico, involuntariamente, una contemplación profana, ajena a toda concepción clásica de un método que, en principio, persigue acallar la conciencia.
La contemplación profana se adentra en la materia para encontrar el silencio y desembarca en un mundo de extrañeza.



Notas
* El clásico argumento de los que dicen: "es un animal, no piensa, tanto le da ocho que ochenta" no me sirve porque equivale a decir del hombre que por ser un animal racional no hay problema al que no encuentre solución.
La Zozobra Non Liga


¡Pues yo no he visto un duro!

Hoy en El País dicen que nos han dado 590.000 euros, ¿alguien ha visto la pasta?
http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/Matas/pago/agencia/amiga/590000/euros/autobombo/elpepuesp/20090905elpepinac_8/Tes
Tesorera Polbina.

lunes 31 de agosto de 2009

Sobre parnasos...

Rescatemos estas palabras de Juan Goytisolo, ni que sea por su brillante inicio...

"Cuando leí la propuesta de una diputada argentina de trasladar solemnemente los restos mortales de Borges desde Ginebra, en donde falleció, al cementerio bonaerense de La Recoleta para su eterno reposo junto a los próceres y padres de la patria, incluida Evita Perón, me puse a temblar. ¡Otra vez la ceremonia grandiosa, los discursos grandilocuentes, la exposición del féretro en el Congreso de los Diputados, las notas vibrantes del sacrosanto himno nacional! Quizás esta dichosa exhibición de autobombo a la que son tan proclives -probablemente por contagió francés- los países de lengua hispana convenga a los héroes y caudillos o a los vates y artistas identificados con los valores y rasgos del país en el que nacieron." [...]

y la no menos iluminadora cita a Ferrer Guardia final:

"Deseo que en ninguna ocasión ni próxima ni lejana, ni por uno ni otro motivo, haya manifestaciones de carácter religioso o político ante los restos míos, porque considero que el tiempo que se emplea ocupándose de los muertos sería mejor destinarlo a mejorar la condición en que viven los vivos, teniendo gran necesidad de ello casi todos los hombres".

http://www.elpais.com/articulo/opinion/dulce/senuelo/inmortalidad/elpepuopi/20090831elpepiopi_5/Tes

El Burrot Català

jueves 13 de agosto de 2009

En relación a la nueva portada, que desde China aporta Lelishop (Desobedeciendo las normas, Liu Xiaodong, 1996), vean esta otra imagen, tomada ayer mismo en las calles de Shanghai (noten asimismo los característicos andamios de Shanghai, de bambú):



Y es que, si algo aprendo en este seminario sobre diseño en China, donde tanto se habla de urbanismo y arquitectura, es que en China, lo del autobombo, les va, y mucho. Un beso fuerte

jueves 6 de agosto de 2009

Epígrafe homenaje

"La cosa empezó en un auto y al final acabó en un bombo".

Eza Quilla I


Felicidades para la Quilla más profética. Pronto tendremos que inventar un nuevo anagrama.



domingo 2 de agosto de 2009

epìgrafe (fe)

Èl._Somos muchos y es necesario que cada uno aporte su parte. Despuès del sacrificio de los animales importantes, inmolamos el resto.

Denis Diderot "El Sobrino De Rameau"

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