domingo, 7 de marzo de 2010

Unos sentimientos indestructibles.

Cuando desaparezcan serà como si nunca hubieran existido, serà como si todos hubieramos sido personas corrientes. Son las propias palabras las que frenan con su pausa de palabras. Son los propios cuerpos los que frenan con su pausa de cuerpos. Pero no es asì. Somos detestables porque apartamos la vista de todo este amor. Lo necesario y lo que hay, necesidad y existencia. Personas corrientes, lo corriente y lo normal, necesidad y existencia, lo necesario y lo que hay, el sufrimiento y los cuerpos, amar y lo indestructible, perecer...no debemos ocultar el mal olor de la muerte, el hedor de la muerte, la muerte dignifica, sentir dignifica, sentir miedo dignifica...unos sentimientos indestructibles...cuando desaparezcan serà como si nunca hubieran existido...el tiempo nunca fue libre, el tiempo no marcha para atràs, recordar es un error, sentir no para en el recuerdo, la debilidad de sentir, la debilidad de sentir...CUÀNDO DEJARÊ DE VIVIR UNOS SENTIMIENTOS INDESTRUCTIBLES. Desesperar desesperar desesperar desesperar paciencia en tiempos pequeños, las cosas exentas de ser presas de las palabras. Desear sin palabras para que no pueda pensar en ello, los sentimientos indestructibles, sentimientos indestructibles, cifras que no se puedan contar para que no pueda pensar en ello, una matanza que no pueda matar para no pensar en ello. La finalidad movièndose ausente, la finalidad un reptil de sangre fria, la finalidad en mitad de la carrera sin alguien que la pueda calificar. Dejar que algo menor nos supere. Algo menor sentir, perder, quedarse a solas, retrasarse, ser torpe, la fortuna de ser dèbil, la pasiòn de ser destruido, una angustia suicida, estallar y languidecer, el hermano menor, siempre el hermano menor. Si continuo asì leyendo y escribiendo y asì leyendo y escribiendo ofrecerè la postura perfecta de mi nuca para el descabello, esta es la seducciòn por los pedazos. Pedazos. Sangre por todas partes. Cuàndo los pedazos dejan de ser pedazos para ser sangre. Compulsiòn. Intermitencia. Ausencia y presencia. Lo provisional en un patio interior. La emociòn vigila. El amor no tiene nada de confortable. Me conformo con poco, con los pedazos, con el fino hilo entre la sangre y los pedazos. La legitimidad de los pedazos, no la legitimidad de la sangre, nosotros no somos legìtimos, la sangre por si sola es legìtima, nosotros y la sangre. Fatigar. Ser como querìa que fuese, haberlo sabido ver. Imperdonable. No pido nada. Querer ver, todo es mejor conmigo que sin mì, contigo que sin ti. Unos sentimientos indestructibles en un patio interior. El empleo masivo de sentimientos, cooperar con la sinceridad y la amenaza de existir, la intimidaciòn cotidiana, matar inocentes, la culpabilidad del enemigo y ser el enemigo. No tengo nada que objetar a la muerte por su mano. La muerte por su mano. Esa mano no es humana. Nosotros no exponemos las condiciones de rendiciòn. Miseriar.

Es fundamental destruir. La violencia es indispensable. El martirio es esencial. El intercambio de humillaciones es esencial. Ser abominable es fundamental. Mutilar es esencial. Esas miradas...esas miradas al frente con las manos sobre las rodillas de la desapariciòn y el desencanto, rodillas hechas de carne que no reacciona y que ademàs no posee ni el impulso de la resurrecciòn...nuestras rodillas. Despuès entra el silencio en las cabezas y el conflicto cae en un olvido de plàstico, despuès aparecen personas vivas debajo de los escombros.

Despuès de cada asesinato caminamos hacia delante sin importar los muertos, los muertos no importan, hacemos como si nada, hacemos como si sentir no fuera indestructible, hacemos como si sentir tuviera recuerdos.

El cuerpo es una flor que se alimenta de la carne murièndose.

Lo que ves sospechoso por lo que has visto en otras partes, ùltimas sombras, viento, el oeste, nubes, terminales, azul nuevo y nada. Despuès a nada se parece en absoluto lo que has visto en otras partes. Lo que nunca se ha oìdo y despuès el silencio. La respiraciòn profunda de una habitaciòn, el olor a ganado y cuero y hombres, sentidos que han cambiado el alrededor para siempre en el espacio en que se encierra un borbotòn de sangre por un instante. Una voluntad de carne compacta y oscura. Voluntad recubierta y amortiguada de carne empujando, pasando el cerrojo para caer en el estrecho sin cautela y hacer dientes y no gritar, y hacer pecho y no gritar. No saber cambiar. Los dedos mutilados de señalar y ni rastro de la sustancia de aquella ira. El espacio de los latidos. La distancia ladra dèbil. La punzada es tan grande que detiene en seco cualquier intenciòn de movimiento, cualquier intenciòn de latir. Un segundo despuès comenzar a vivir, desangrarse en otro charco, un modo distinto de traiciòn lejos de ser cobarde, la navaja y el misterio del universo partidos y comenzar a hablar por el corazòn durante la oscuridad que se lleva el dìa y ondear apretado contra ella. Competir por la palidez y la desnudez, llover, decir, pedir, por un momento infinitivos, por un momento la desembocadura en un pañuelo de lino blanco y lo que vendrìa luego ninguna parte, frio, alma, cerrar la boca para evitar la fuga de sentimientos indestructibles...

8 comentarios:

zozobra dijo...

quien haya escrito ésto que lo firme que quiero conocerle más, adentrarme, morder el polvo.

Anónimo dijo...

...se me olvidò, querido, ni hice la intenciòn del nombre...pensè que ya se sabrìa que no soy nadie...a veces està bien no ser nadie, no ser nada.

zozobra dijo...

Perdona tú no haberme fijado en los acentos. Pero la razón por la que no sabía que eras tú es buena. Este texto tiene algo diferente a lo que suelen producir tus manos. Y digo "manos" porque la cabeza por sí sola solo produce burbujas; son las manos (entendidas como manifestación externa) las que dotan de sentido a la cabeza.
Pues sí, hay algo diferente. Es un texto menos hermético y eso es muy efectivo para conseguir la experiencia total de la escritura. Es decir: que el lector nos lea y nos comprenda. Pero no sólo que "entienda" las palabras que uno utiliza, sino que sea capaz de REcrear las imágenes y crear un texto que no fue el que escribimos.

Anónimo dijo...

te reirìas si te digo como fue el texto...primero lo escribì...luego me alejè para leerlo y me horripilò, asì que empecè arrancarle brazos...luego me arrepentì de haber gastado municiòn de aquella manera...lo fui reduciendo hasta la mìnima expresiòn...luego volvì a endosarle parte de los brazos que le habìa arrancado...y luego dije con algunos brazos remendados y el resto para los cerdos...hago cosas sin pretenderlo...las hago...claro que quiero que REcreen, por supuesto que quiero...el camino va siendo y no se sabe si fue èl o yo el primero, pero el camino va siendo...

Anónimo dijo...

...y luego dije "al carajo, asì se queda"

Leli dijo...

esto es muy bueno, estoy de acuerdo con Zozobra. Me gusta como avanza el texto, revolviéndose sobre sus pasos constantemente, reformulándose, pero manteniendo clara la dirección; para usar vuestras palabras, usaría la otra accepción de 'recrearse': volver sobre la idea con disfrute, desmenuzarla aún más y descubrir un nuevo hilo que arranca desde ahí.
Contiene este texto grande líneas e ideas. Chapeau, pequeñín

Ver No. Ir, Laza. dijo...

Me ha costado comentar este bellísimo texto porque como toda buena creación, requiere de varias lecturas, reposo, e introspección.
Es bello que no haya piedad en las palabras, que se cubra el texto de imágenes sin eufemismo, y el ritmo, que borbotee el ritmo como un pensamiento que bulle, que se derrame el ritmo incontenible, que muestre el asalto al silencio, la incapacidad de éste. Qué bello que el silencio haya perdido la batalla.

mp dijo...

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