jueves, 25 de septiembre de 2008





...están ahí fuera...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

1st Self-bombastic Postcard Exhibition

Madrid





Almería






Budapest















Madrid
















París

martes, 23 de septiembre de 2008

AB & Apple


iTouch costumizado, NY, 2008

domingo, 21 de septiembre de 2008

A falta de más crónicas, un poquito de exobombo...

Mientras el Colectivo Autobombo espera impaciente la salida de la tan cacareada revista REC (la espera aburre ya, reconozcámoslo), esa inteligente revista que dará a conocer al mundo entero (por si quedaba alguien aún en la inopia) la esencia de nuestro Colectivo, hagamos aquí un poco de exobombo del secretario de REC, la persona que tuvo los santos bemoles de aceptar para su revista el artículo titulado "Epígonos oulipianos del siglo XXI: El Colectivo Autobombo".

Se trata, ni más ni menos, que de Pablo M(oíño) Sánchez -no confundir con Pablo M(artín) Sánchez, a quien algunos de nosotros creemos conocer-, el flamante ganador del último Premio Eñe de relato. Y si damos esta noticia no es solo por el mero afán de exobombear a alguien que ha apostado tan audazmente por nuestro Colectivo, sino también porque el propio texto es profundamente representativo de nuestros ideales autobombásticos. Para empezar, el relato ha sido escrito a cuatro manos, en una clara apuesta por la escritura colectiva muy propia de nuestro Colectivo (y perdón por la redundancia). Ni qué decir tiene que el jurado, cuando abrió la plica del relato ganador (entre más de 1.300 concursantes de todo el mundo) y vio que lo habían escrito entre dos personas, se quedó de pasta de boniato. Pero el dúo formado por Moíño y Justo no es lo primero que escribe al alimón: tienen ya acabada una novela confeccionada a base de "contraintes", al más puro estilo oulipiano, en la que cada uno escribía un capítulo y le ponía las reglas al otro para redactar el siguiente...

Pero no se queda ahí la cosa, no. El título del relato es un kanji, que traducido al alfabeto latino sería algo así como "Shoushin", que parece significar "corazón herido" (por lo que no hace falta ser muy hábil para darse cuenta del homenaje implícito a una de las miembras de nuestro Colectivo). Pero no creáis que debajo del kanji aparece en el relato su traslación, qué va: el kanji es lo único que figura encabezando el relato, así que ya os podéis imaginar los problemas del jurado para hablar de él sin saber su traducción: "Pues a mí me gusta el cuento ese del simbolito chino", "Sí, a mí también, ¿qué querrá decir?", y cosas por el estilo. Ahí va el título original:


Más todavía: el relato comienza con una cita de un autor al que tendremos que hacerle un grafiti para que haga compañía a nuesto amigo Bolaño en los muros de Barcelona: Georges Perec. Venga, ahí va el epígrafe, en su francés original: "Ce qui te trouble, ce qui t’émeut, ce qui te fait peur, mais qui parfois t’exalte, ce n’est pas la soudaineté de ta métamorphose, c’est au contraire, justement, le sentiment vague et lourd que ce n’en est pas une, que rien n’a changé, que tu as toujours été ainsi, même si tu ne le sais qu’aujourd’hui", Georges Perec, Un homme qui dort. (Por cierto, que Pablo tiene un artículo titulado "Los detectives salvajes: Instrucciones de uso", sobran las palabras...)

En fin, ¿qué más podemos decir? Solo nos queda sacarnos el bombín.

P.S.: Ahí va un link, por si alguien quiere saber más: http://www.elpais.com/articulo/cultura/premio/ganado/manos/elpepucul/20080916elpepucul_7/Tes


martes, 9 de septiembre de 2008

Z

me paseaba hoy por nuestra cuenta de Yahoo y he visto un mensaje del 15 de agosto que dice asi:
sabemos quienes sois
sabéis quienes somos
vosotros anagramas
nosotros a portátiles
visitarnos si queréis
nosotros, a veces, lo hacemos

Lo firman con el enlace a su blog, son Z EXISTE. Cultura radar, un blog que bien merece muchas visitas, y donde hay joyas como un poema monovocalico/alfabetico delirante y muy verbigracico.
Gracias por las visitas y el enlace, Z

(la gramatica de este post se ve afectada por el teclado anglosajon de mi universidad, sorry)

martes, 2 de septiembre de 2008

Un paseo por Manhattan

Salí del JFK con la clara intención de conseguir un taxi y no complicarme demasiado con la tarifa. Quería arreglarla desde el principio para que no me timaran, pero la verdad es que no iba a ser capaz de oponer demasiada resistencia, tal era mi cansancio. Tenía los tobillos hinchados, las piernas pesadas y la cabeza como un bombo. Lo último que me apetecía era bregar con trenes y estaciones de metro o autobuses, así que opté por la opción más cabal. El taxista resultó ser un afgano que accedió a llevarme por el justo precio de 28$. No regateé. Metimos mi equipaje en el maletero y me lancé al asiento de atrás, derrengado. Le di la dirección que tenía apuntada en un papel y me preparé para mi primera inmersión neoyorquina. Intenté entablar conversación con el taxista, de nombre Abdel Khalif, según decía su licencia. Como parecía no entenderme modulé mi acento pretendiendo hacerlo un poco más new yorker:

-So, how long have you been working as a cab driver, buddy? -me salió, en lo que yo creía que era el colmo de la expresión yankee.
Como no hubiera respuesta tras varios intentos, decidí que el tipo sabía mucho menos inglés que yo, y que probablemente llevaría allí pocas semanas. En media hora, y tras minutos interminables consultando su guía, el buen hombre me depositó en una calle que resultó ser Manhattan Ave. y en su inglés rudimentario me dijo que estaba muy cerca:
-112th, very short, very short.
Estuve a punto de decirle que yo le había pagado para que me llevara a la puerta, pero de qué me iba a servir si el tipo no entendía nada en absoluto. Como tampoco tenía muchas ganas de discutir en dialectos desconocidos me bajé del taxi y le di el dinero.
-27 bucks. Keep the change. -Al ver la cara que se le quedó al pobre taxista me arrepentí de mi mezquindad e imaginé toda una prole afgana abriendo sus bocas como polluelos en el nido.
Me encontré frente al parque. Central Park, me dije. Leli me había dicho que vivía a siete minutos de allí, así que no me preocupé mucho. Tiré de mi maleta y me puse en camino en dirección opuesta al parque ya que allí se acababa la calle 112. Pensé que tenía mucha suerte de no haber llegado de noche porque el vecindario tampoco me daba mucha confianza, acostumbrado a los relatos peliculeros de la gran manzana. A mi derecha había un edificio en obras y un poco más adelante me encontré con la típica cancha de baloncesto enrejada en la que había unos cuantos chavales de color -ya intentaba acostumbrarme a no decir negros, pues eso parecía no estar muy bien visto según me habían contado- corriendo y sudando la camiseta. Me sorprendió encontrar uno de esos vehículos paramédicos, una caravana de una empresa que se hacía llamar Atlantic Paratrans. Crucé el semáforo de la 7th Avenue en rojo y me encontré con un parking abarrotado de coches y una enigmática señal de tráfico que rezaba RAISE PLOW. Seguí el camino cavilando qué querría decir eso. Plow significa arado en español, así que debía significar "alzar el arado", bastante impropio para una señal de ciudad. Intenté buscar su correlación pero no encontré nada que pareciera justo. Así cavilando vislumbré a lo lejos lo que parecía una tintorería: Perfecto, me dije. Así podré dejar directamente el traje para la ceremonia de entrega de premios de excelencia de alumnos de Columbia, que para eso había venido, y limpiarlo, ya que dos días antes de aquello había estado en Madrid en una entrega de premios, esta vez literarios, en la que Marta Polbín había sido seleccionada, y la noche había acabado con vomitera en la solapa de la chaqueta. Maldije mis expectativas porque en ese momento pude apreciar a corta distancia que el cartel verde de K-CLEANERS no había sido limpiado en años, y que el local al que daba sombra estaba cerrado. Mejor, así llego antes, me consolé. Pero en la puerta de al lado me detuve junto a GEOS, una verdulería con delivery en la que compré un Chicken Tika Massala de no muy buen aspecto. En seguida me di cuenta de mi error, ya que en la esquina con St. Nicholas Ave. había otro delivery de mucha mejor apariencia. Fue justo en ese cruce que presencié un curioso accidente entre un Buick gris metalizado y un Chevrolet familiar. Fue curioso porque ambos se bajaron y ni tan siquiera se gritaron, sino que se pusieron a rellenar partes como si ya lo hubieran pactado todo de antemano. Yo ni tan siquiera me quedé a mirar el espectáculo. Los rodeé inmediatamente, lo que puede dar cuenta de la celeridad con la que dieron solución al asunto. América, me dije. El paso de peatones de Lenox Avenue se me hizo interminable. Empezaba a caerme de golpe todo el cansancio de las horas viajadas. No podía aguantar más, sobre todo viendo que no cruzaba el campus de Columbia, que Leli me había dicho tenía que atravesar para llegar hasta su casa. Crucé una urbanización en la que me encontré a un señor bastante obeso que me preguntó por Lexington Ave. Ni idea, le dije. ¿Y usted no sabrá dónde queda Broadway? Sí, más abajo, me dijo. Así que seguí bajando casi con los ojos ya cerrados. Tal vez por eso estuve a punto de ser atropellado por un carrito de bebé conducido por un padre despistado. Seguro que iba borracho. Al llegar a la 5ª Avenida busqué el Bloody Bucket pero se confirmaron mis dudas que me indicaban que la 4ª con la 5ª jamás se podrían cruzar. Licencias poéticas de los saineteros, qué se le va a hacer. Sí que vi un grupito de afroamericanas (supuse) bastante guapas en su conjunto, y estuve a punto de preguntarles, pero al final, no sé si por vergüenza o cansancio, acabé no haciéndolo. Un Lincoln blanco pasó junto a mí y tocó el claxon. Miré esperanzado, pensando que podría encontrar una cara conocida, pero no, se habría confundido. La interminable Madison Avenue me estremeció. Confundía su final con la línea del horizonte. Me encontré a mí mismo buscando la Torre Agbar al final de la avenida. O comenzaba a alucinar o tal vez se hubiera levantado una nube de polvo huracanado. La verdad es que casi no me sostenía en pie y tenía la lengua como un zapato. Maldita sea, me dije hastiado, ¿es que no me podía haber dado Leli el maldito número del edificio? No, es muy fácil. Te será más difícil encontrar el número. Joder, al menos me habría dado orientación ¿Y por qué fui tan estúpido como para no insistirle? Perdido en Brooklin y con menos fuerzas que un dingo en el desierto, genial. La situación comenzaba a ser desesperante. No podía tirar ya de las maletas. Me dolía hasta el último centímetro de mi cuerpo, músculos, huesos y terminaciones nerviosas. Pasé bajo un puente por Park Avenue. Me imaginé que ese puente llevaba a Central Park. Esto me desconcertó por completo: ¿Era posible que a pesar de haber andado en línea recta hubiera hecha el camino en círculos? Habría intentado buscar otro taxi de no ser porque me había gastado los últimos dólares que me había prestado Pere Rovira en aquel asqueroso pollo. "Toma 50" me dijo, "Con eso es más que suficiente para llegar. Ya sacarás más dinero allí que al cambio es más barato". Maldije a todos los demonios del infierno por mi mala suerte: Damm it!, me decía haciendo un esfuerzo por integrarme. Un poco más adelante vi una cabina de un trailer roja averno que me hizo pensar en El Diablo Sobre Ruedas, aquel primer film de Spielberg. Al menos el paseo turístico era entretenido. Curiosamente me encontré de bruces con la calle que buscaba el gordo. Un School Bus de esos típicos amarillos cruzaba la avenida y entonces me di cuenta de qué me sonaba esa calle: Going to Lexington... decía Lou Reed en  Waiting for my man, la canción de la Velvet. Así que el gordito lo que quería era pillar mercancía. Aunque no me alivió mucho la idea, me hizo sonreír por un segundo. Junto al edificio de la esquina, afeado con una lona azul para andamios, una pareja de amas de casa discutían, pensé que sobre el precio de las cebollas que ambas llevaban en bolsas de plástico azul transparente -Sí, de plástico. Yo también pensaba que aquí todas las bolsas serían de papel reciclable. Seguí esa lona azul horrible pensando que debían estar haciendo trabajos en el jardín y descartándolo al comprobar lo viejo de la tela y la verja. Todo esto le daba a la ciudad un aspecto humano y familiar que me hacía no perder el ánimo del todo. Además vi en un segundo piso lo que me pareció la bandera cubana. Aunque después caí en la cuenta de que era la de Puerto Rico -la diferencia entre franjas azules o rojas no debe ser fácil para un daltónico- y esto me hizo sonreír de nuevo porque me recordó al barman del Bloody Bucket. En una esquina de la 3ª Avenida me encontré con el típico puesto de Hot Dogs que me pareció una vez más mucho más sabroso que mi triste pollo. Más adelante había un parque de juegos con otra cancha de baloncesto, esta vez desierta. Los jugadores ausentes me miraron con compasión. Resultó ser el patio de la escuela católica de Our Lady Queen of Angels. Al ver desde la puerta su imagen tan piadosa me dije que allí debían acogerme. Así que me introduje en el edificio y, como no viera guardia alguno, entré directamente en la capilla a descansar en sus bancos al fresco. Por suerte estaba también desierta. Nadie me preguntaría. Yo sí que le pregunté a Our Lady si alguna vez llegaría a mi destino. Entonces vi que la iglesia tenía un reloj y que daban las cinco. Aquello me pareció una señal, por lo que, más descansado, salí de nuevo a la calle dispuesto a preguntarle al primero que pasara. Pero no, no pasaba nadie, ni un sólo coche, en ese momento. Pasé por lo que me pareció un edificio de viviendas de protección oficial más allá de la 2nd Ave. Entre los edificios había un espacio para los contenedores de basura, y en las esquinas, había unas cámaras de vigilancia que no me hicieron sentirme más amparado. Así fue cómo llegué a la 1ª Avenida, dándome cuenta de que siendo la primera, allí empezaba, y no había más camino que recorrer al este de la calle 112. Por un lado el parque, y por el otro la primera avenida. Había atravesado toda la calle y no había dado con Columbia, ni rastro de Leli. Me tiré en el suelo destrozado. Estaba muerto, realmente muerto. Entonces vi en el cielo un ángel, una paloma se posó sobre una señal que decía East con una flecha, West en la otra dirección. Y caí en la cuenta. Le pregunté a la paloma y ella me lo contó todo. Cruza el parque, me dijo. Y después se cagó en mi cabeza y marchó volando alegremente.*


*Si queréis llegar al nuevo hogar de Leli recordad que está cruzando el parque, siempre en dirección Oeste. Es muy fácil. Ni tan siquiera necesitáis el número del edificio.

Por El Ogro del Sí

miércoles, 27 de agosto de 2008

(¡oooooN) ħħħħ ┴OﻻV┴


Fotomontaje de la

presentación (en Powerpoint) de FTQ,

no visionado en el I Congreso de TyN (por falta de proyector).

lunes, 25 de agosto de 2008

"The Bloody Bucket", o "I'm your man"


Sainete cómico en un acto para interpretar entre amigos

Ideado e interpretado por SMR La Enana (sic), El Sargento Pioje, La Zozobra , Burrot Català, Pere Rovira, El Ogro, y muchos más.



Personajes:

-Dueño del bar

-Barman

-Chino vendedor de nomos

-Dos músicos cubanos

-Un escritor fracasado

-Una femme fatale

-Una vendedora de rosas china

-Un homenajeado.



ACTO ÚNICO

Estamos en un local vacío a oscuras. Suena un timbre. El barman se dirige a la salida y le abre la puerta al homenajeado y a su acompañante, cómplice de la compañía. Le toma de la mano y le sienta en un sofá del local a oscuras. Se dirige a la barra y le sirve un gintónic generoso. Empieza a sonar una voz en off.


VOZ EN OFF: : Se busca hombre de espíritu emprendedor y dinámico, con capacidad para la organización de eventos y coordinación de equipos. Se requieren nociones de chino mandarín y cultura oriental en general. Se valorarán aptitudes musicales, conocimientos de las extrañas relaciones entre los nomos de jardín y sus dueños, buena presencia para el porte de sombreros, habilidades anagramáticas y silogísticas, capacidad de seducción, relación con las bajas esferas y conocimiento de estupefacientes. Absténganse matones de barrio, chinos mandarines del distrito de Chinatown, músicos profesionales y bailarinas. Remuneración según objetivos. Interesados preséntense con curriculum y papeles en regla en las oficinas del Bloody Bucket situado en la esquina de la cuarta con la quinta, Chinatown.


Suena ruido de vasos. Cuando acaba la locución se encienden las luces y comienza a sonar una música blues decadente. La sala está iluminada con luz tenue tamizada. El homenajeado se encuentra frente a la barra de un bar de mala muerte. El barman lleva el traje canónico con chaleco y todo. Limpia la barra y todo lo que tiene a su alrededor metódicamente.


BARMAN: ¡Why! Estoy fed up of this man. This is a fucking hole. Si se piensa que va a levantar el local trayendo aquí a Mr. Perfect desde who the fucks knows where lo tiene claro. I just can’t take it anymore (Echa una ojeada al local hasta toparse con su imagen en el espejo). Look at this place, look at the decoration, look at this, look at that, look at me, man. It’s just disgusting (Tira el trapo con el que limpia). No, I just can’t take it anymore. It´s the worst hole in Chinatown. Esto se nos va a llenar de losers de medio pelo sin donde caerse dead, man.


Entra el VENDEDOR DE NOMOS


BARMAN: (al VENDEDOR) And what the fuck do you want?


El VENDEDOR DE NOMOS se dirige tímidamente hacia la barra.


VENDEDOR DE NOMOS: Good molnin my flend. Yo venil de la plovincia china de Shintao en cantón pala hacel entlevista in this nice and elegant bar. La office, pliss?


BARMAN:(rudamente) Let's see: do you have estudios piltrafilla? ¿Sabes chino, hacel anaglamas?


VENDEDOR DE NOMOS: Yes, sel. I did my BA in nomos de jardín, I'm vely emplendedol. Recibil beca de gobielno de Mao pala desalollo económico de plovincias comunistas.

BARMAN: Ok. Leave your CV aquí and go fucking away. There (le señala la oficina a su izquierda)


El vendedor de nomos pega en la puerta y hace mutis por la derecha del homenajeado. Suena la voz del DUEÑO DEL BAR desde el interior:


DUEÑO DEL BAR: Come in!


BARMAN: (Lee el CV imitando acento chino): “Ser Jao Shintao de plovincia Shintao. Estudiar en colegio comunista plovincia Shintao hasta 18 años. Práctica de jaldinería. Jugadol de pimpón de salón.Venta de nomos a domicilio. Miembro de la asociación de vecinos de Shintao...” What? Is this a CV? Yeah man! That's the closest you've been to a gran evento. That’s a CV. En esta big city there's no place for chinos con oligamis. (Escupe en la barra y lo limpia con un trapo)

DUEÑO DEL BAR: (desde el interior) You go and do your fucking oligamis!


El VENDEDOR DE NOMOS entra en escena de espaldas haciendo reverencias con las palmas de sus manos juntas delante del pecho hasta toparse con la barra.


VENDEDOR DE NOMOS:(muy enfadado aunque sin perder la compostura) Oligami sel japonés. Mí try to convince al señol de que no ser igual mandarín y cantonés. Difelencias impoltantes en dialectos y human behaviour. Dise da igual, dise quelel homble de ojos ledondos. Mí aholal tiempo si él esclibil buen advertisement. ¿Sabe? Yo ocupado siemple, nomos no hacelse solos. (Se dirige hacia la puerta de salida para marcharse mientras se queja en chino)

BARMAN: Hey, come here, Mr. Oligami.

VENDEDOR DE NOMOS: No, yo malchal.

BARMAN: (acercándose a él y reteniéndolo) Come on, man. Come here, relax, have a drink, enjoy man (con acento impostado) ¿Qué te pongo?

VENDEDOR DE NOMOS: No, glacias, yo no bebel.

BARMAN: ¿pero qué tu quieres, arruinarme el bussiness? Yo pongo copas, tú te las bebes, capici? ¿qué te pongo? (Lo fuerza a sentarse ante la barra, amistosamente pero con rudeza)

VENDEDOR DE NOMOS: No glacias, yo no bebel.

BARMAN: C’mon man: Whisky, bourbon, tequila,vodka, ron, gin, absenta, cerveza, champán, vino, orujo, licor de hierbas,licor de manzana, licor de pera, licor de licor de patata, licor de arroz, saque número uno, saque número dos, saque número tres, saque número cuatro.

VENDEDOR DE NOMOS: ¡No cuatro no! ¡Saque no! ¡Saque japonés!

BARMAN: ¿Licor de arroz?

VENDEDOR DE NOMOS: (le tiemblas las manos y le castañetean los dientes del miedo y el nerviosismo. Agarra el vaso con las dos manos temblorosas) Licorr de arrros.


Entra el escritor fracasado: un tipo vestido con gorra parisina, con gafas. Fuma en pipa. Entra en el local mirando hacia arriba. Musita unas palabras para sí.

ESCRITOR FRACASADO: (suspira y habla en francés de monte) Montparnasse, Montparnasse. Hey Walter, ¿Qué suena mejor “si hay algo que no soporto es una mujer coja” o “sólo me quedaba esperar a que la tarde se desvaneciera entre las luces de los barcos desfondados que parecían hundirse en el horizonte aunque no por ello mi ánimo desfallecía”? (suspira) Montparnasse, Montparnasse... ou est-ce que c'est mon parnasse.


BARMAN: (le pone una copa de Captain Morgan y un botellin de agua) La dosis del pirata y el agua para la fragata.

ESCRITOR FRACASADO: el agua sale de dentro y el ron entra de fuera. A veces pienso en obras, en títulos de obras, Walter. New York c'est merveilleux.

BARMAN: Shut up, Rou.


El VENDEDOR DE NOMOS se arma de valor y se bebe un poco del licor. Le resulta repugnante pero es comunista y respetuoso. Disimula el “mal trago”. El BARMAN le obliga a beberse el resto metiéndoselo en la boca)

ESCRITOR FRACASADO: (al barman) Excussez moi Wally. La capacité de l'invention c'est tres compliqué: buena presencia para el porte de sombreros, habilidades anagramáticas y silogísticas, capacidad de seducción, relación con las bajas esferas y conocimiento de estupefacientes. Yo soy tu hombre. Llena la fragata de este viejo pirata.

VENDEDOR DE NOMOS (queriendo pagar al barman sin interrumpir la conversación, saca la cartera): Ejem...

BARMAN: (haciendo caso omiso del VENDEDOR) What? you don't have a clue, Rou. (le llena el vaso y le pone otro botellin de agua). La dosis del pirata y el agua for the fragata. (le llena otro vaso al VENDEDOR DE NOMOS, que no quiere beber más y hace una mueca)

ESCRITOR FRACASADO: Que est-ce que tu veux dire? Que mi carácter y mi extroversión sean como las hojas de un árbol no significa pas que no esconda un alter ego festivo. En cierta ocasión j'avez connue un hombre que se trasvestía al atardecer, cuando las sombras de la noche transforman al gato en pantera y a la ardilla en caracola. ¡Oh! Ese ha sido un buen silogismo, ¿no crees?


(El BARMAN ve que el VENDEDOR DE NOMOS no bebe y le mete el chupito en la boca himself. Mientras el BARMAN habla, el VENDEDOR DE NOMOS se acuerda de la madre de éste pero se resigna a quedarse)

BARMAN( al escritor): Look, sonny: este antro it’s open just for you. Do you understand? Es tu culpa si esta mousetrap está abierta. Besides, Boss knows you very well.

ESCRITOR FRACASADO: Walter, amigo, Walter, Montparnasse, mon Montparnasse, mon amie, mo petit chien. Tú eres mi inspiración. No todas las musas son féminas deseables, vestidas con ropas que ondean cual velas al viento.

BARMAN (acercando su cara a un centímetro del escritor): What the fuck are you talking about, fucking faggot. Want a fight? Want a fight? (Le sirve otro licol de arroz al VENDEDOR DE NOMOS que ya está muy borracho y no puede beber más. Lo coge del cogote y le obliga a bebérselo tirándoselo todo encima).

ESCRITOR: Walter. Esas no son maneras de tratar a las minorías étnicas. Invítale a una copa .Corre de mi cuenta. A la salud de la China y por la independencia de Taiwan y Hong-Kong. Vive la revolution! ( los dos brindan con el chino y éste bebe, resignado).

DUEÑO DEL BAR: Bring the next one in!

ESCRITOR: Walter, ese c'est moi. Allors, je vais là.

BARMAN: Crazy motherfucker.


El escritor desaparece tras la puerta de la office.


BARMAN: (al chino) You know what. I ain't made for this man. Yo necesito servir a gente interesante, con buena conversación, alguien educado, no escritorzuelos de tres al quarter que no escriben nada y viven de la pose. Gente con clase, you know? Bussiness class. (dice eso mientras corta una naranja en dos que se cae al suelo. La recoge y la levanta como Otelo) It's hard to find the half of the orange, you know?


VENDEDOR DE NOMOS: Don't tell me boss. Vine aquí pol encontlar mujel. No muchas mujeles en ShinTao. Yo casal última del pueblo. Ayudalme con los nomos, vendelos bien. Con mujel nomos vendel bien. Yo no leliciones públicas, digo felaciones públicas,digo púbicas ¡no, lelaciones!

BARMAN: (ahora asiente comprensivo a todo lo que dice) You mean public felations, I mean public relations. I know, I know.


VENDEDOR DE NOMOS:Yes, public lelations. Dice emplesas, dinelo, aquí anuncio, aquí supelnomos, supelmelcado de supelnomo. Yo antes quelel mujel, ahola no impoltal homble o mujel. No podel espelal más ¡mí estal tieso como Empire State! Ahora solo quelerl pillal cacho ¿No conocel pelsona intelesado en nomos que haga mi favor?


BARMAN (alucinando con el chino le sirve otra): Snow White, man! But she may be very young for that.


El VENDEDOR DE NOMOS se bebe la copa con ansia. Empieza a desear orinar y aleatoriamente y cuando el actor crea que convenga, levantará un dedo y preguntará “¡¿Peldón?!” pidiendo permiso para ir al baño.


La FEMME FATALE entra abruptamente en escena abriendo la puerta de golpe. Llega jadeante y sudorosa. Se recompone el peinado como puede.


FEMME FATALE: Tú, ponme un Glen Fidisch. Straight.

BARMAN: No Glen Fidisch, honey. I Just got this. (le enseña una botella de otro whisky)

DUEÑO DEL BAR (en off Al escritor): Get the fuck out of here, you regular drunken, Mr. Nogood Fornothing.

El ESCRITOR FRACASADO sale de la oficina como si tal cosa y se sienta en su banco de la barra.

BARMAN (le pone una copa a la FEMME FATALE y otra de Captain Morgan y un botellin de agua al ESCRITOR): La dosis del pirata y el agua para la fragata. (A la FEMME FATALE) So honey, cops or husband?

ESCRITOR FRACASADO (a la FEMME FATALE): Vaya, parece que no tienes un buen día.

FEMME FATALE: ¿Quién lo dice Mr. Nogood for Nothing? (Le echa el humo del cigarro y mira a otro lado. Le habla al BARMAN). Nada, unos líos de sábanas. Una pelea con mi Billy.

BARMAN: (cada vez más interasado)Waow baby ¿qué pasó, le pusiste una trampa para osos?

VENDEDOR DE NOMOS: Peldón?

FEMME FATALE: Mejor, me he escapado con toda la mierda de William y me voy del país.(Mira hacia los lados) Sola, de momento.

BARMAN: Hold on. Did you say William? You mean William the dealer.

VENDEDOR DE NOMOS: Peldón?

FEMME FATALE: Bingo!

BARMAN: That bastard, He cheated me seven grams last week, the holy motherfucker. So, you need shelter honey. Ok. Can you sing?

VENDEDOR DE NOMOS:(cansado de ser ignorado) Peldón, peldón ¿ puedo ir al lavabo?


El BARMAN le señala bruscamente el interior del local

FEMME FATALE: Of course. Tengo un bolo tonight con Frank Sinatra.

BARMAN: Right. Try this: Take me to the moon... (cantan juntos la canción de Frank Sinatra. El BARMAN se marca un baile desde el interior de la barra y de repente corta bruscamente la canción y continúa limpiando como si la escena no hubiera tenido lugar) Ok. Get in. Pretend you are in an interview. Papi will take care of you.



ESCRITOR FRACASADO (a la FEMME FATALE): ¡Ah, los poetas! Montparnasse, Montparnasse, mon amour. Ou sont les poètes, ma petit fleur? Mon petit point, ma petite, mon petit chien, voulez vous caucher avec moi cette soire?

FEMME FATALE: Get lost

Entran dos MÚSICOS y lo interrumpen, ella con maracas y el otro con unos timbales, tocan Guantanamera): Guantanamera, guajira guantanamera, guantanameraaa


BARMAN: Oh, oh,no man, oh, cut it up. Will you cut it up know for god’s sake. En este garito la música la pongo yo. (Pone música decadente romántica).

MARAQUERA: Eso era antes de que nosotros llegáramos, jefe. (Mira el ambiente. El BARMAN refunfuñando, el ESCRITOR mirándolos con curiosidad) ¡Esto tiene menos glamoul que la barba de Fidel Castro! ¡Necesitan distraerse! (Al timbalero): ¡Osvaldo, cantemos la mejor canción que sepamos!

TIMBALERO: Para, para, hemos venido a hacer negocios, entrevistas importantes, grandes contratos. Sí es cierto que llevamos el ritmo en la sangre, la madle aflicana en el colazón del calibe, compay, y que eso es difícil de controlar. Pero ya nos presentamos al entrar, y ahora llega la parte seria, vinimos a buscar trabajo, ¿tú recueldas?


Suena la música romántica y el BARMAN se queda embelesado mirando a la MARAQUERA que no le quita ojo de encima.

BARMAN (deja de escuchar al TIMBALERO y pregunta a la MARAQUERA): First, ¿qué te pongo, beauty?

MARAQUERA: Un Cuba-Libre, papito (le tira un beso al BARMAN).

TIMBALERO: No, mi helmana, ¡que no vinimos a tomal! Vinimos a trabajal, mi amol.


MARAQUERA: Ya lo sé mi helmano . Es solo pa quitalme el nelvio. ¡Ay, un poco de aleglía changó!

TIMBALERO: Tú no me haces lo de la ultima entlevista, mi amol, que acabaste bailando reguetón con el dueño, que era un viejo de 79 años. Y no nos dielon el tlabajo porque se le quebró la cadera y tuvimos que llevalo al hospital.

ESCRITOR (hablando al BARMAN, mirando a los músicos): Oh, Walter, mira, regardé Apolo y Dionisos, la continua lucha de la luz y la oscuridad, la armonia y el caos, el trabajo y el vino. L'homme, la femme. Oh, Walter lo estoy sientiendo. (Se toca el pecho gozoso) Es ella, es ella. Está viniendo. Oh, Walter, ¿no me ves distinto? Hacía tanto que no sentía esto... Montparnasse, debo escribir. (Saca una pequeña libreta, la abre por una página en blanco, chupa la punta del bolígrafo, mira a los MÚSICOS, estira su brazo con el bolígrafo en mano como si tomara medidas, y escribe).


MARAQUERA (se trinca el cuba-libre, que está bastante cargadito, y dice al BARMAN): Vaya, mi amol, ¡no tomaba uno tan rico desde que mi madre intentaba dejarme dormida de pequeña!


El TIMBALERO coge sus timbales y los afina, los golpea y los acerca a su oreja, etc.


TIMBALERO: Y, jefe, ¿qué tú sabes cómo es lo del advertisement? ¿Vinieron muchos músicos? ¿Algún Charly Parker, Carlinhos Brown, Tomatito?


BARMAN (atónito): Where the hell do you think you are in, fucking Broadway. This is Chinatown, man. This is no fucking Roy Ayers Jazz Club, man. This is just the Bloddy Bucket. No, man, you two are the first musicians. There's Mrs. Danger inside. She won't get that job, never mind the blow. Y tú tampoco. (Mira a la MARAQUERA) Nevertheless, if I was in there, I would hire you, baby. You got it, yeah. You got what it takes, you know, darling? Forget this loser. I can play bongos, just for you. Mi papá es de Puerto Rico.

MARAQUERA (al público): Ay, cómo me pone, mamita!


TIMBALERO: (haciendo caso omiso) ¿Pero qué repertorio tú tocas aquí? Troba, mambo, charana, salsa, vallenato, merengue, bachata?

BARMAN: (frotándose las manos) Look sonny, you better ask the boss in there.

Sale la FEMME FATALE recomponiéndose el vestido. Se dirige hacia la barra.

FEMME FATALE: Un Glen Fidisch. Straight.

DUEÑO DEL BAR(en off con tono cantarin): Bring the Next loser in!

BARMAN: Whatever (le sirve una copa del mismo whisky que antes)

TIMBALERO: Pues ya tú sabes, vamos a enseñarle cómo se mueve la rumba en Santiago, mamita.

(El barman le ha servido mientras tanto una copa)

BARMAN:(a ella) Wanna treat you all right, babe.

TIMBALERO: ¿Pero qué, vamos a trabajal o estamos por la rumba?

MARAQUERA: Ay, Osvaldo, déjame en paz. (se pone a tontear con el BARMAN, a acariciarlo)

El foco ilumina al homenajeado que está sentado en el sofá. La FEMME FATALE lo mira y se dirige hacia él. Se sienta en el sofá con él. Entra una mujer china vendiendo rosas. Le habla en chino: usted tiene cala de gustal losas amalillas.

HOMENAJEADO: (Contesta en chino).

BARMAN (parándole las manos a la MARAQUERA) : Wait a moment honey (se queda mirando al ojomeneado, sorprendido).


El VENDEDOR DE NOMOS sale del baño mareado, con arcadas, y se dirige a la salida. Habla con el homenajeado entre sollozos.

VENDEDOR DE NOMOS: Nunca selé homble de negocios. Todo mal. No vendel nomos. Entendel mal advertisement y ahora mono borracho. Buaaaaaah, buaaaaaah. (Llora desconsolado)

HOMENAJEADO: No te preocupes, te voy a dar una dirección con un cliente fijo. Llévales una postal de N.Y y tu vida cambiará. Carrer San Ferrán 4. Y toma: un ibuprofeno pa la resaca.


El ESCRITOR FRACASADO sale borracho, con un bloc en blanco lamentándose.

ESCRITOR: Que es-ce que cest merdè. La vie cest la merde. Ou est l'inspiration, ma femme, ma femme. Ni un solo verso. Vous comprenez? Mon fleur, mon petit chien, Ou sont les poètes, ma petit fleur? Mon petit point, ma petite, mon petit chien, voulez vous caucher avec moi cette soire?

HOMENAJEADO: Pues la verdad es que no. Pero te recomiendo al COLECTIVO AUTOBOMBO, allí no sé si la vida es una mierda, pero tu poesía será apreciada y ningún escritor es escritor fracasado. (Impostando un acento francés como el suyo):Tu tener que ir a L'Attic Montparnasse. Mon petit chien.


ESCRITOR FRACASADO: Oh, vous etes superb, mon cheri ami. Merci, merci. La vie cest tres jolie. (Se retira sonriendo, danzando y diciendo) Mon parnasse, mon parnasse, atic montparnase, Je te trouvez allors. La vie cest mervilleaux. Je suis jolie.


DUENO DEL BAR: (Al TIMBALERO desde dentro) You learn first how to play bongos, Tito Puente! (El músico sale de la oficina maldiciendo)

TIMBALERO: Jueputa, este guevón de mielda me va a decil a mí cómo tocar mi instrumento. Que no son bongos, mi niño, que son charanga guajira. Usted no sabe de música ni de ná. (A la MARAQUERA) Y tú mi amol, tú no tienes sentido del ritmo, tú no sabes lo que el son. Tú solo quieres que te toquen tu instrumento. Ahí te quedas que me busco otro con más son. (Se va hacia la puerta tocando el bongo. Se da cuenta de que suena horrible y rompe a llorar, cuando ve al HOMENAJEADO se dirige él): Buahh, jamás seré un buen músico,chico.

OJOMENEADO: (Imitando acento cubano) Chico, tú lo que necesitas es afinación. Ven pa cá. (Le afina el instrumento y toca un ritmo molón).


BARMAN: Hey man. Toca algo para nosotros. I know you play guitar. I've been watching you. You are our man.

Le pasa una guitarra y tocan lo que el HOMENAJEADO quiera (Presently, una rumba). El TIMBALERO le acompaña).


El BARMAN y la MARAQUERA se enrrollan embelesados con la música y le siguen en la canción. La FEMME FATALE sale de la oficina y se le queda mirando anodadada mientras se bebe la copa. Se siente a su lado. Entran de la calle el VENDEDOR DE NOMOS y el ESCRITOR y se se suman al jolgorio. Todos bailan y se regocijan.


ESCRITOR: Walter, la derniere!


DUENO DEL BAR: (desde dentro) Walter, bring that one in. That's our man.


BARMAN: (al HOMENAJEADO) You heard it? You can't say no, please. Stay. Now we've got fiesta. First time in four years, man. Please stay. (Se hinca de rodillas y le implora). Please, please, stay. (sobreactúa) Stay.

HOMENAJEADO: Listen man, I appreciate. Pero este bar no se levantaría ni trayendo a Mr. Perfect desde who the fuck knows where. Además hoy es un jueves. Y es el día de la hamburguesa completa. (A la FEMME FATALE). C’mon honey. No time to lose.


TELÓN


jueves, 21 de agosto de 2008

Tarot y Nacionalismo III: Historia de las implicaciones astropolíticas del Curandero Pera y Tarot Rovira

Conferencia modificada no leída en el III Congreso Internacional de Autobombo
Por El Ogro del Sí

La mayoría de los aquí presentes se preguntará qué relación se podría suponer entre materias tan distantes y peregrinas como el tarot y el nacionalismo. "¿Pero qué demonios puede tener que ver la supuesta correlación de la influencia de los astros en el devenir de una persona o colectivo y la ascensión de los sentimientos nacionalistas desde mediados del siglo XVIII?" me comentaba un compañero a resultas de la convocatoria de este congreso ¿A quién se le ocurre que pueden relacionarse temas tan dispares y ufanos? Para todos los que piensen como este camarada les haré un resumen de las relaciones que han tenido los grandes caudillos del nacionalismo de la historia universal con los arcanos y cómo las grandes decisiones de la historia y la conformación de las naciones han tenido su origen en la disposición de los arcanos sobre el tapete.
En primer lugar hablaremos de Napoleón, que entre sus compañeros de orden se hacía llamar, “Agnatión”, el que hace nacer, o el hacedor de naciones, aunque algunos también lo identifican con el incendiario de naciones confundiendo agnatur (ad + nascor: nacer) con ignatur. De todos es conocida la afición de Joséphine de Beauharnais primera esposa del emperador, por la cartomancia. Lo que pocos saben es que su interés fue inducido por el lugarteniente real de Napoleón, Astrágalo, famoso tarotista en la sombra e intérprete de las runas, que aconsejaba al emperador en todas las decisiones importantes, sobre todo en lo referente a batallas y a uso de tácticas de ataque en la guerra. La destitución de Astrágalo fue además un hecho de importantes consecuencias para el desarrollo de la historia de Europa, tal como hoy la conocemos, ya que era él el único de los consejeros militares que se oponía a la invasión de Rusia.  Astrágalo había usado el tarot celta  (variedad cartomántica de las populares runas) y probado con varias tiradas: “La Gran Triada”, “El cuadrado”, "La Cruz Celta", “La pequeña triada, “La Cruz Cristiana”... en todas ellas la  carta correspondiente al Loco salía boca abajo, lo que refiriéndose al futuro y a empresas a realizar, supone fracaso seguro, sin posibilidad de reversión. Astrágalo usó a petición del propio Emperador el tarot de Fournier a la marsellesa con los mismos resultados. El Emperador, que por aquella época estaba en el máximo apogeo de sus delirios de grandeza, decidió que no había ningún poder que estuviera sobre él, y que si él era el contacto primero con el Divino y estaba por encima del Papa, qué había de decirle un adivinador de pacotilla sobre el destino de la humanidad. Astrágalo fue destituido y pasado por la guillotina. Las consecuencias de este acto no es necesario recordarlas, si bien nos queda claro que los principios de los nacionalismos, o al menos del francés, tal vez el más exacerbado e influyente de todos, vinieron de la mano de la astrología.
Hablemos ahora de los primeros esfuerzos unionistas de la actual República italiana.  Cavour recibió  a través de los sueños instrucción cartomántica de las manos del afamado parapsicólogo Aleister Crowley, a pesar de haber nacido este veinte años después de la muerte del conde.  Cavour consultaba la baraja cada día  y no salía de casa si  Crowley le decía que los astros no favorecían el día. Ya en vida, Crowley empezó a aparecer también en lo sueños de  Mussolini y le conminó a crear una comuna de espíritu libre. Lamentablemente el dictador  italiano interpretaría erróneamente su mensaje y haría exactamente lo opuesto. El propio Hitler creó las Waffen S.S. por  intervención de Himmler, su tarotista particular, y confiaba todo su poder en la famosa lanza de los Habsburgo tras la pérdida de la cual decidió suicidarse. Es de este hecho de lo que da cuenta la canción de John Lennon “God”. E incluso el caudillo español Franco rechazó las ideas raciales del führer por consejo de Espartero otro tarotista eminente. 
Pero es en la historia contemporánea donde las relaciones entre tarot y nacionalismo aparecen de forma más clara y contundente. Repasemos la más reciente guerra europea, la que se dio en los Balcanes en los noventa. Milosevic, un antiguo jefe de las juventudes comunistas, organizó concentraciones masivas como si se tratara de recuperar prácticas estalinistas.  Su asesor era Ridicular Kiromantovic, un experto tarotista que se había  educado en la escuela del mismísimo Crowley. Ahora no se dedicaron al culto a la personalidad sino contra el supuesto genocidio de serbios en Kosovo. Era ésta la región donde había tenido su germen la resistencia de los serbios contra los turcos. En esta región entre el 80 y el 90% de los habitantes son albaneses, de modo que había casi tantos en ella como en la propia Albania. De acuerdo con la Constitución, los poderes que tenían los kosovares eran muy limitados, de modo que carecían de policía y de la posibilidad de asumir la dirección de sus cuestiones económicas; pero ante las protestas, incluso esta mínima autonomía fue suspendida por Milosevic, al que Kiromantovic  había aconsejado tras consultar los posos del café.  
A Karadzic, el que fuera líder político de los serbios de Bosnia, acusado por el TPIY de genocidio en Srebrenica, asedio de Sarajevo y otros graves crímenes contra la humanidad cometidos durante la guerra bosnia (1992-1995) lo conocían como un curandero llamado "Pera" (hecho no desdeñable para nuestro colectivo).  Bosnia había sido una invención de Tito para contrapesar la hegemonía de Serbia, pero fue el Tarot de los Angeles el que le había inducido a ello.  Con Pera los dos caminos entre los que entonces tuvieron que elegir los pueblos de Yugoslavia fueron o bien un programa de reforma desde arriba como vía hacia la economía de mercado, que es lo que la carta del colgado prescribía, o un Estado autoritario dominado por una ideología nacionalista y populista, que era lo que designaba la del diablo bocabajo. Los dirigentes serbios llegaron a una identificación completa con la Iglesia ortodoxa, aunque no por ello dejaron de lado la adivinación de los arcanos.  De hecho reinterpretaron la Constitución de 1974 según la cual los asuntos de Estado estaban vinculados a las cartas. Esto se produjo gracias a un cambio de baraja y de tirada. Los serbios optaron por la “tirada del pozo”, en la que se consulta la sabiduría de 15 arcanos mayores. De ahí, la intervención en las dos provincias autónomas, la sustitución de quienes ejercían el poder por personas impuestas por Milosevic y la imposición como himno nacional de uno exclusivamente serbio compuesto con la narración de la carta astral de Pera, cuya traducción sería: “Nací para vivir sin caer/este cuerpo no morirá jamás /él no nació solamente para oler las flores /sino también para incendiar, matar y reducirlos al polvo…”. Convertido en un ícono para los ultranacionalistas serbios, el “carnicero de Srebrenica” y de Sarajevo aspiraba a aniquilar a todos los no serbios de la dividida Yugoslavia.  Las cartas así lo habían dictaminado.
De todos los juegos, es el póquer el que Radovan Karadzic, igualmente apasionado del ajedrez, ha preferido desde siempre. Un hombre que es ante todo un maestro del engaño, que desafió al mundo desde su feudo montañés de Pale, su residencia en las afueras de Sarajevo. Durante la guerra de Bosnia-Herzegovina (1992-1995), el “presidente” de la “República serbia de Srpska”, melena entrecana siempre rebelde, jugaba al póquer hasta el final de la noche, en su chalet, con sus ministros y consejeros, mientras bebían botellas de alcohol de ciruela. No todos conocen que el propio Milosevic le había enseñado todo lo que sabía a través de la cartomancia y que cuando Karadjic se quedaba solo sustituía la baraja francesa por una de tarot turco y hacía sus propias adivinaciones.
A mi modo de entender estos son datos suficientes para ligar estas dos materias conceptuales, aparentemente sin relación alguna. No creo que sea necesario hacer un examen más profuso de los líderes nacionalistas actuales. No obstante animo a todos a que se sorprendan haciéndolo. Mi último hallazgo como investigador fue encontrarme con el verdadero nombre del líder del partido nacionalista catalán, Esquerra Republicana. Sí, habéis adivinado bien, su nombre real es José Luis Tarot-Rovira. No quisiera abandonar mis disquisiciones ni cerrar nuetro congreso sin hacer referencia al reconocido psicogeneálogo Alejandro Jodorowsky quien, siguiendo a Fromm opina que el nacionalismo se entiende como un nudo incestuoso en el ego intelectual.  

*No soy amigo de las relaciones gratuitas y banales. Sin embargo, dada los extrañas vínculos descubiertos hasta ahora, creo que no estaría de más iniciar una investigación de asuntos internos acerca de nuestro insigne miembro Pere Rovira 

miércoles, 20 de agosto de 2008

The Bloody Bucket, parte 1

Me costó un buen rato encontrar la calle, la esquina, el lugar. Más abajo de Washington Square mi orientación falla, los carteles se confunden con los letreros de las tiendas de comida china y los millones de familias en la calle. Finalmente, entre varios neones de restaurantes de Sichuan, apareció la luz encarnada y violenta de unas letras ajadas: The Bloody Bucket. En el interior no había nadie, tan sólo un barman cuya etiqueta no podía ocultar los años gastados en semejante tugurio. No me delaté, y me dispuse a observar el ambiente del local antes de salir a la luz. Una inmensa copa de gintonic, servida con una brillantez y elegancia que no esperaba encontrar en ese lugar, me sirvió para ocultarme durante los primeros minutos que pasé alli, mientras los distintos individuos de la noche y la calle iban entrando, y hablaban, a veces a gritos, con el siniestro y magnético barman, que se los sacaba de encima indicando con un dedo una puerta roñosa al final del local, de donde no salía nada más (no luz, no olor, no humanidad) que una voz poderosa que parecía decidir el principio del mundo y el final de los sueños...


...lo continuaras?

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