A falta de más crónicas, un poquito de exobombo...
Mientras el Colectivo Autobombo espera impaciente la salida de la tan cacareada revista REC (la espera aburre ya, reconozcámoslo), esa inteligente revista que dará a conocer al mundo entero (por si quedaba alguien aún en la inopia) la esencia de nuestro Colectivo, hagamos aquí un poco de exobombo del secretario de REC, la persona que tuvo los santos bemoles de aceptar para su revista el artículo titulado "Epígonos oulipianos del siglo XXI: El Colectivo Autobombo".
Se trata, ni más ni menos, que de Pablo M(oíño) Sánchez -no confundir con Pablo M(artín) Sánchez, a quien algunos de nosotros creemos conocer-, el flamante ganador del último Premio Eñe de relato. Y si damos esta noticia no es solo por el mero afán de exobombear a alguien que ha apostado tan audazmente por nuestro Colectivo, sino también porque el propio texto es profundamente representativo de nuestros ideales autobombásticos. Para empezar, el relato ha sido escrito a cuatro manos, en una clara apuesta por la escritura colectiva muy propia de nuestro Colectivo (y perdón por la redundancia). Ni qué decir tiene que el jurado, cuando abrió la plica del relato ganador (entre más de 1.300 concursantes de todo el mundo) y vio que lo habían escrito entre dos personas, se quedó de pasta de boniato. Pero el dúo formado por Moíño y Justo no es lo primero que escribe al alimón: tienen ya acabada una novela confeccionada a base de "contraintes", al más puro estilo oulipiano, en la que cada uno escribía un capítulo y le ponía las reglas al otro para redactar el siguiente...
Pero no se queda ahí la cosa, no. El título del relato es un kanji, que traducido al alfabeto latino sería algo así como "Shoushin", que parece significar "corazón herido" (por lo que no hace falta ser muy hábil para darse cuenta del homenaje implícito a una de las miembras de nuestro Colectivo). Pero no creáis que debajo del kanji aparece en el relato su traslación, qué va: el kanji es lo único que figura encabezando el relato, así que ya os podéis imaginar los problemas del jurado para hablar de él sin saber su traducción: "Pues a mí me gusta el cuento ese del simbolito chino", "Sí, a mí también, ¿qué querrá decir?", y cosas por el estilo. Ahí va el título original:
Más todavía: el relato comienza con una cita de un autor al que tendremos que hacerle un grafiti para que haga compañía a nuesto amigo Bolaño en los muros de Barcelona: Georges Perec. Venga, ahí va el epígrafe, en su francés original: "Ce qui te trouble, ce qui t’émeut, ce qui te fait peur, mais qui parfois t’exalte, ce n’est pas la soudaineté de ta métamorphose, c’est au contraire, justement, le sentiment vague et lourd que ce n’en est pas une, que rien n’a changé, que tu as toujours été ainsi, même si tu ne le sais qu’aujourd’hui", Georges Perec, Un homme qui dort. (Por cierto, que Pablo tiene un artículo titulado "Los detectives salvajes: Instrucciones de uso", sobran las palabras...)
En fin, ¿qué más podemos decir? Solo nos queda sacarnos el bombín.
P.S.: Ahí va un link, por si alguien quiere saber más: http://www.elpais.com/articulo/cultura/premio/ganado/manos/elpepucul/20080916elpepucul_7/Tes
