Séptima versión: homage Burrotibus
Paseaba ella, de paramentos ligeros y contoneantes. Sus ojos paralelos vieron un anfibio paranormal que le hablaba en paradojas:
-Una vida con paracaídas no es vida sino parodia. Cambia el paradigma y bésame, te prometo el paraíso.
Ella, al borde de la paranoia, decidió alejarse del anfibio y subir a un tren en la parada de Atocha. Su recorrido trazó una parábola por vivencias sin parangón y paradores de turismo: leyó a Paracelso, atravesó páramos, navegó el Paraná en Paraguay, fue parásita y parada, necesitó de parasol y paraguas: una vida sin paralipsis. Entre tanta paranomasia no recordó a la rana paralizadora.