Dar patadas para no desaparecer
Acabo de llegar a casa, pasada la medianoche, y sigo en estado de shock.
Hoy estuve en Aranjuez, viendo el espectáculo del Colectivo 96º titulado como este post.
Ya me perdonarán mis amigos del alma Àlex Brull y Vice Miralles, Banquo y Malcolm respectivamente en el Macbeth que vi ayer en Alcorcón (sí, miembros y miembras, últimamente me dedico al turismo cultural autonómico).
Ya me perdonarán Tom Stoppard, Àlex Rigola y toda su troupe de buenos actores a quienes el jueves vi estrenar Rock'n'Roll en el Matadero.
Pero Dar patadas para no desaparecer es otra cosa. Es la cosa. Es el motivo por el que un día yo quise hacer teatro. Y sólo muy de tanto en tanto espectáculos como éste consiguen hacer que no lo olvide.
Así que Rotura: déjate de Angélicas y vete a ver lo que es bueno. Por cierto, entre el público de Aranjuez estaba una de las actrices de Perro muerto en tintorería. Supongo que habría ido allí para tomar nota.
Y para no ponerme trascendental, aquí van un par de fotos de Argentina que espero os saquen alguna sonrisa.
Pero no os equivoquéis: yo aquí he venido a hablar del Colectivo 96º y de Dar patadas para no desaparecer.
Marta Polbín.