Apunte mínimo
Como recordarán los ilustres autobombásticos, el escritor argentino Rodolfo Enrique Fogwill pasó a formar parte de la biblioteca del Colectivo desde el mismo instante en que publicó aquella novela tan borgesianamente anagramática titulada Help a él. Pues bien, queridos y queridas, el bueno de Fogwill sigue atesorando méritos para convertirse en nuestro bibliotecario más insigne, pues en una encuesta elaborada por el diario argentino La Nación para confeccionar la lista de los libros más importantes del año 2008, el gran Fogwill, el inconmensurable Rodolfo Enrique, en un gesto autobombástico por antonomasia que le honra y engrandece, incluyó su último libro de artículos, Los libros de la guerra, entre los más relevantes. Eso sí, tuvo la indecencia de situarlo en tercer lugar. Que el Dios del autobombismo le perdone.
M. P.