domingo, 28 de junio de 2009

Explicación demasiado escueta de un estado mental.

A veces, abandonado a mis pensamientos en lugares públicos, vienen a mí lapsos de tiempo que no percibo: tan pronto un transeunte está aquí, tan pronto está a cien metros. Es un estado parecido a la concentración pero mucho más rico. Numerosas ocasiones he intentado recrearlo artificialmente, pero no responde a estímulos racionales ni a substancias. Viene tan sigiloso e inesperado como se va dejándome perplejo, extasiado y con la sensación placentera de por un momento no haber existido.

Zozobra.

1 comentario:

  1. que la inspiración te pille...28 de junio de 2009 a las 15:25

    PRUEBA IRREFUTABLE, ESTE TEXTO, DE UN FENÓMENO HUMANO MUCHAS VECES INSOPORTABLE Y QUE CONSISTE EN LA IMPOSIBILIDAD DE ALCANZAR LA EXPRESIÓN PURA.
    PREPÁRENSE PARA EL "MANIFIESTO"

    enana

    ResponderEliminar