domingo, 30 de diciembre de 2007

Crónicas de il Zar Averno

El señor Arranz salió de casa cuando apenas despuntaba el sol, duchado, vestido con traje azul marino, pareciera que llevara varias horas despierto, maletín en mano andaba ligero, más como quien no se deja distraer que con prisa. Iba a la oficina en el centro de la ciudad, un despacho espacioso y con vistas. Tenía una reunión a las ocho y media y paró en una cafetería a tomar un té. Una mujer vestida de marrón con un pañuelo largo en el cuello le observaba desde una mesa junto a la ventana. Después de pagar, Víctor Arranz salió del café y en seguida entraba en su despacho, donde su ayudante, Javier Marín, le esperaba con los informes de la reunión.

-Buenos días señor Arranz. ¿El fin de semana bien? ¿Cómo está su familia?
-Bien gracias.

4 comentarios:

  1. A mi me da que la mujer de negro no es otra que il proprio Zar. O quizá sea Arranz, anagramado, y se dedica a hacer lo que han hecho con él hasta ahora: limpieza. Por si acaso, yo en seis meses habré ahuecado el ala y por esa horadada oquedad abré pasado a un mundo paralelo, no vaya a ser que il zar sea un visionario higiénico, un futurista incomprendido.

    ResponderEliminar
  2. se dice ola tío, que me enherbais con tantas faltas!

    ResponderEliminar
  3. Apenas despuntaba el azul marino del cielo,
    y uno parece que lleva el raso del despertar
    con maletìn ligero,
    porque las horas,
    en fin,
    no son las que pesan.
    es el despacho espacioso
    del sentimiento que abre sus vistas.
    Despuès pagar lo consumido con consecuencias y victimar.
    (todo està reflejado en los
    informes,
    y uno se pregunta
    quièn es el secretario con afàn).
    .
    Lo decoroso en lo privado
    lo decoroso en lo pùblico.
    El hàbito de la realidad,
    el desprecio y los reproches.
    Què es lo que se queda atràs
    y què es lo que realmente avanza.
    Huimos hacia delante.
    .
    La molestia de hablar detenidamente
    ...
    de
    te
    ni
    da
    men
    te
    ...
    de justificar detenidamente
    ...
    de
    te
    ni
    da
    men
    te
    ...
    Lo nulo lo pràctico
    las decisiones.
    te hueles
    mides el abrigo
    decides los fuegos y los infiernos
    el èxito influyente
    ...
    planear los frutos impredecibles.
    la lògica de los acontecimientos.
    la casualidad relevante que produce el escenario.
    ...
    .
    .
    .
    Crujen los cigarrillos
    como madera quebràndose
    al apagarse
    en el vidrio del cenicero metal.
    .
    .
    .
    El miedo da muy buenos resultados,
    el miedo da muy buenos resultados.
    .
    Atroz. ES atroz.
    Un miedo extranjero
    lejos de ser solidario
    ...
    porque en los tiempos que corren
    a uno sòlo le da tiempo
    de ser solidario con uno mismo
    ...
    Atroz. Es atroz.
    La estrategia de exponerse,
    de estar expuesto.
    atroz. es atroz.
    .
    Vulnerabilidad.
    .
    No calculamos que seguimos siendo vulnerables.
    .
    Atroz. Es atroz.
    .
    Uno, en algùn punto,
    no puede desoìr las pulsiones
    por mucha que sea la convicciòn
    ...
    -Mièntete o miènteles, pero es
    inevitable.
    ...
    (La hoja de ruta del alivio
    y el mapa de entresijos morales.
    El cuaderno de notas
    de las especulaciones).
    .
    El sudor toma las manos,
    seca la boca,
    sostiene la barbilla
    mientras pides màs alcohol,
    y es extraño
    la manera que uno tiene
    de tranquilizarse.
    la curiosidad
    por el resto de individuos.
    .
    El sudor,
    que no prefiere
    ver las cosas desde lejos,
    te impregna.
    haciendo que tu olor
    se perciba
    a kilòmetros de distancia.
    El tufo enturbia tu concentraciòn
    hasta que te acostumbras,
    pero
    ¿ocurrirà lo mismo con los demàs
    con respecto a ti?.
    El tufo enturbia tu costumbre
    hasta que te concentras.
    .
    El obstàculo
    cae como un hielo en tu alcohol,
    y bebes.
    Ya lo creo que bebes.
    Calculas la tranquilidad
    el salir
    el olvidar
    el pago
    despachar
    los saludos como reverencias,
    pero bebes hasta confiarte.
    Y desatento
    haces de la excitaciòn
    una vacuna.
    .
    Supervisas tu responsabilidad
    y la empatìa
    que producirà tu atuendo.
    Todo està negro
    hasta las rodillas.
    Què paradòjico.
    sòlo puedes ver
    por donde apoyas
    los pies caminando,
    pero nada màs.
    Por encima de tus rodillas
    todo es hambre y secreto,
    no muy concluyentes,
    pero es asì.
    .
    Y la prensa lo divulga
    como si nos conocièsemos
    personalmente.
    Y dicen
    que la investigaciòn
    ha sido un èxito,
    pero estamos atrapados
    ...
    Atroz. Es atroz.
    En poco tiempo escapamos.
    encontramos
    la puerta de emergencia
    y escapamos.
    Exit.
    Ningùn margen de libertad.
    Exit.
    Divisiòn del ejèrcito que lucha
    ...
    disparos esparcidos
    ...
    y exit.
    .
    Una superpoblaciòn dràstica
    para la ùltima oportunidad.
    .
    Ser humano,
    asì lo llamaremos.
    mientras sucumbimos.
    .
    Atroz. Es atroz.
    .
    .
    .
    .
    "Arbeit macht frei"
    reza en la puerta de entrada principal al campo de concentraciòn (concentraciòn...)
    de Auschwitz.

    ResponderEliminar
  4. petitet estimat, descorcho el bombín ante tu glosa. Me gusta, me gusta mucho. tengo oído que el ogro tiene la última palabra pero de momento me quedo en tus versos verdades y aciertos de te ni da men te

    ResponderEliminar